Los Aljibes, una bodega muy profesionalizada

Antiguamente los bodegueros elaboraban el vino siguiendo la tradición familiar pero en los últimos años, en Castilla-La Mancha, se ha producido un fenómeno de profesionalización del sector vitivinícola debido a un cambio de mentalidad que pretende una integración conjunta entre viñedo, bodega y comercialización.

Actualmente la producción de vino no está tan orientada a la cantidad, sino a la obtención de calidad, conseguida partiendo de una base tradicional combinada con las técnicas más modernas en viticultura desarrolladas por equipos humanos especializados en enología.

La bodega Los Aljibes constituye un referente de profesionalidad, tanto en su aspecto técnico y de producción como, posiblemente lo más importante, la comercialización.

La estructura de la bodega Los Aljibes está formada por un departamento técnico, dirigido por Pedro Sarrión, y un departamento de gestión o comercial llevado por Javier Fernández.

El enólogo Pedro Sarrión, quien ha obtenido varios premios con reconocimiento nacional e internacional, se encarga del proceso de elaboración del vino y de dar las órdenes oportunas al administrador de la finca y a la enóloga Raquel Moreno.

La triple selección de las uvas garantiza la calidad del vino

En la bodega los Aljibes, Pedro Sarrión es el encargado de supervisar todos los controles para asegurar una producción de cantidad y calidad adecuada a las distintas variedades de uva. Se realizan continuos análisis al fruto durante el periodo de envero. Con esos parámetros y con el debido análisis técnico de los mismos, se determina el momento óptimo de vendimia y el sistema más adecuado para realizarla en función del tipo de uva y el resultado que se desea obtener en los vinos. La vendimia se realiza de dos maneras distintas, de forma manual y por medio de máquinas vendimiadoras.

En la recolección manual se cortan exclusivamente los racimos de uvas de calidad excepcional que se depositan en cajas para transportarlas cuidadosamente a la bodega donde se procede a una selección manual, entrando en los depósitos de fermentación sólo granos seleccionados sin elementos verdes, obteniéndose así caldos de muy alta calidad para selecciones especiales.

El resto de la cosecha, el 60% de la producción, es vendimiada con máquinas que evitan la introducción de elementos vegetales de la viña en los depósitos. Esta vendimia se realiza por la noche, evitando que las altas temperaturas diurnas puedan estropear la materia prima de donde nacerán los vinos jóvenes y afrutados.

En ambos casos la producción de uva es sometida a una triple selección: una primera en el campo, que empieza antes del envero y termina en la propia recolección; otra en la bodega, donde pasarán por una mesa de selección, y después de pasar por la despalilladora, los granos resultantes pasarán por un nuevo control de calidad, donde sólo los más adecuados fermentarán dentro de la bodega.

“La primera vendimia fue en 2003”, manifiesta Manuel Lorenzo, gerente de la bodega Los Aljibes, “y cada año ampliamos el viñedo con 25 hectáreas más, aunque éste será el último. En 2005, a pesar de haber entrado 25 hectáreas más de producción, ha habido de un 20 a un 25% menos de producción respecto a 2004, en cuanto a cantidad, sin embargo la calidad de la producción ha sido excepcional, una de las mejores de los últimos años”, matiza.

Numerosos premios en su haber

Los grandes vinos, con crianzas más prolongadas y reservas, son mezclas de los vinos que mejor comportamiento tienen cada año consiguiendo vinos complejos, muy estructurados, de gran longevidad y con una personalidad que define su origen natural.

La gama de productos de la bodega está formada por Aljibes Syrah que en su día la seleccionó el Club de Vinos Gourmet antes de salir al mercado y es un monovarietal cien por cien Syrah; Aljibes Varietal de 2003 –Cabernet Sauvignon, Cabernet Frac y Merlot-; Viña Aljibes tinto 2003, actualmente en el mercado y se sacará el nuevo en septiembre; Viña Aljibes rosado va cambiando, el de 2005 es cien por cien Syrah a diferencia del de 2004 que era de Syrah y Garnacha; y Nordal, dedicado a la exportación, es un vino joven con dos meses en barrica y tiene una producción de 100.000 ó 120.000 botellas.

Con Viña Aljibes rosado 2004 se han obtenido varios premios. El primero fue mejor rosado de la Tierra de Castilla en una feria celebrada en Ciudad Real, en el mes de abril del año pasado, que ha ido seguido de otros galardones como un Accesit en los premios Gran Selección de Castilla La Mancha; Medalla de Oro en Albacete, en la pasada Feria; Medalla de Oro Baja California México y Medalla de Bronce en Miami.

“Como habíamos recibido ya varios premios por el rosado”, confiesa el gerente de la bodega, “el premio más importante es el que hemos obtenido por Aljibes 2003 -Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot-, con 10 meses en barrica y luego 7 meses en tina y con proceso de triple selección (en campo, meses selección de racimo y meses selección grano)”.

Cada vez se consume más vino de Castilla-La Mancha en la Región

En cuanto al mercado de la bodega Los Aljibes, el objetivo es un 70% para exportación y un 30% para el mercado español. A nivel nacional sólo se vende en el canal Horeca (hostelería, restauración y catering), es decir, que sólo se pueden encontrar vinos de esta bodega en un restaurante, en una tienda especializada o en un catering que sirva bodas o eventos. “Es muy difícil o imposible encontrar nuestras botellas en grandes superficies porque no tenemos previsto vender directamente”, explica Manuel Lorenzo. El 70% va a exportación: los países que más consumen actualmente son Inglaterra y Alemania, “probablemente abramos el mercado en China; Japón está buscando mucha calidad pero es un país complicado porque es muy lento. Estados Unidos e Hispanoamérica constituyen los objetivos principales”, continúa el Gerente.

Según manifiesta Manuel Lorenzo: “Es difícil introducir los vinos en la propia Región, aunque antes lo era más porque el vino que se consumía en los restaurantes era un 20% vino de La Mancha y un 80% de otras denominaciones de origen. Ahora es al revés porque el consumidor joven actualmente bebe otro tipo de vino. Ya no busca los vinos clásicos sino un vino más afrutado, que tenga la madera justa, que tenga cuerpo y que sea aromático. Actualmente, sacando un producto de calidad e invirtiendo en marketing y en promoción, es fácil dar a conocer un vino”.

En el contexto internacional, la competencia más grande es la de Australia, Chile, Sudáfrica y California, “aunque los precios de los vinos californianos son muy altos, por lo que a las bodegas españolas no nos es muy complicado vender en Estados Unidos”, aclara Manuel Lorenzo. “Por tanto, fundamentalmente son tres: Sudáfrica, Australia y Chile, los países más competitivos para el mercado español y los que están haciendo vino de mucha calidad. En ellos tendríamos que fijarnos, no sólo las bodegas con las posibilidades que tienen a su alcance, sino desde arriba hacer campañas más fuertes de vino español y unirse todas las denominaciones de origen como un país”.

La Denominación de Pago es el estatus máximo de calidad que hay ahora mismo en viticultura y por la que está trabajando la bodega Los Aljibes para conseguir. Para Manuel Lorenzo, es una forma de diferenciarse de la competencia. “Tienes que hacer tu propia normativa, tu propia legislación para los vinos característicos que elabores; te diferencias en consumidor y, tanto en nacional como en exportación, abre muchas puertas porque es la máxima calidad que se puede hacer ahora en vinos”, explica el gerente de Los Aljibes.

La bodega dispone de la más alta tecnología

La elaboración del vino se realiza en depósitos de acero inoxidable con la última tecnología, como auto maceradores y depósitos de cascada interna. Tras la fermentación, se pasa a la fase de crianza y maduración, dividida en dos etapas, donde la primera se desarrolla en la sala noble climatizada y humidificada provista de 20 tinas de roble francés de 100 hectolitros cada una.

La crianza y maduración definitiva se realiza en el sótano climatizado, provisto de barricas de roble francés, americano y húngaro, con una capacidad de 1.600 unidades que suponen 360.000 litros de vino. Los vinos jóvenes, una vez embotellados, se conservan a temperatura estable hasta su comercialización. Los vinos con maduración en la madera se trasladan al sótano climatizado que puede alcanzar un almacenaje de 500.000 botellas para que complementen su evolución en botella hasta su expedición. “Contamos con un laboratorio propio destinado a los análisis de uvas, mostos y vinos, que garantiza el control de calidad final de cada vino comercializado, y un programa de investigación donde se realizan los diferentes ensayos que proporcionarán las innovaciones, tipicidad y personalidad de nuestros vinos”, explica Manuel Lorenzo.

“Para asegurar la perfecta coordinación de todos los procesos de la bodega, así como conocer la trazabilidad de todos nuestros productos, contamos con un moderno sistema informático que controla desde los más mínimos detalles de la parcela hasta el momento y lugar de venta de todos nuestros productos”, continúa el gerente de la bodega Los Aljibes.

La hostelería, clave del sector vitícola

Actualmente los vinos de Castilla-La Mancha tienen la relación calidad precio muy ajustada. “Nosotros, en vez de analizar todos los costes y poner un precio, hemos decidido en qué precio nos queremos posicionar en el mercado, especialmente en el restaurante, y sabemos que lo debemos vender al distribuidor tres o tres veces y media menos. Se debería concienciar a la hostelería, a la que no hay que quitarle el mérito que tiene porque gracias a ellos se bebe el vino que se bebe en España, de que duplicar el precio de la botella por servirlo en condiciones está bien, el problema es cuando lo multiplican por tres. Por eso habría que concienciar al sector de la hostelería que sube tanto los precios de que duplicar el precio es suficiente y va en beneficio de todos porque se venden más botellas”, dogmatiza Manuel Lorenzo.

Actualmente las cámaras de Comercio de Albacete, Ciudad Real, Toledo y Cuenca, apoyan al sector vitivinícola, “sobre todo en las ferias, no tanto en la bolsa de viaje porque hay que comprender las orientaciones que tienen las cámaras”, indica Manuel Lorenzo, que en este sentido añade que el Ministerio de Agricultura también apoya con subvenciones pero suele ser en bolsas de viaje, “por ejemplo en una feria te dan una bolsa de viaje de 600 euros para pagar el hotel, el avión, el stand…, pero viene muy justo”, matiza resignado el gerente de Los Aljibes.

Importancia del marketing y del diseño de la botella

“Hoy en día una de las cosas más importantes para darse a conocer es el marketing porque hay muchas bodegas con vino de calidad ofertando en el mercado. Es fundamental tener un departamento de comercialización, que a su vez se apoye en un departamento de marketing, para dar conocer una marca. Si una bodega hace un vino de calidad y no lo da a conocer es muy difícil que triunfe. Actualmente un 20% de la facturación tiene que invertirse en marketing”, asegura Lorenzo. “El diseño de la botella”, continúa Manuel, “es muy importante para la captación del consumidor, tanto para el mercado nacional como para el mercado de exportación. No obstante, es fundamental que detrás del diseño haya un buen vino”.

La bodega Los Aljibes tiene dos diseños de botellas: la bordolesa clásica, que se diferencia de las demás en que la de esta bodega es más alta y más estilosa, y la troncocónica, estrecha por la base y de hombros más anchos, muy oscura con una etiqueta blanca que contrasta; “el diseño de esta botella viste muy bien la mesa y da cierta elegancia”, apostilla Manuel.

La finca posee una yeguada de caballos de Pura Raza Española de Capa Negra

Según Manuel Lorenzo, en estos últimos años se está difundiendo bastante la cultura del vino: se organizan cursos de cata, la gente viene a visitar bodegas, mira la carta y busca vinos de otras denominaciones de origen… “La gente se está aficionando a los vinos de calidad”, matiza.

Varias bodegas de la Región, entre ellas Los Aljibes, han creado una asociación de enoturismo en Castilla-La Mancha cuyo objetivo consiste en hacer rutas para dar a conocer el mundo del vino al público en general y ofrecer un producto de calidad, tanto en el proceso de elaboración del vino como en la profesionalización de enseñar la bodega con una persona capacitada y preparada para explicar todo el proceso de elaboración del vino.

En este sentido, la finca Los Aljibes desarrolla una importante actividad, gracias a que puede combinar atractivos muy diversos: por un lado el vino, la bodega y las catas; y por otro, los paseos en coches de caballos, las exhibiciones de carruajes y enganches, la visita a una exposición de arte en el torreón o las compras en su tienda donde se pueden obtener las distintas marcas que comercializan.

“Una gran ventaja para una bodega es que ésta se encuentre dentro de una finca con una yeguada, porque se diferencia de los demás. Para fomentar el enoturismo y dar a conocer el mundo del vino, no es lo mismo enseñar simplemente una bodega que ofrecer alternativas distintas, como dar un paseo en coche de caballos por el viñedo mientras se aporta información sobre la variedad de la uva o el tipo de plantación y de poda.

Esto diferencia unas bodegas de otras porque no es fácil tener un entorno privilegiado que permita este tipo de alternativas”, explica Manuel Lorenzo gerente de la bodega Los Aljibes.