La familia Larios, unida a la historia de Málaga desde hace dos siglos

La familia Larios, procedente de Laguna de Cameros, llegó a Málaga en los años iniciales de 1800. Carlos Larios, viudo y con cuatro hijos fruto de dos matrimonios, hizo su aparición en Málaga a comienzos del siglo XIX, disponiendo que sus hijos Manuel Domingo y Juan se quedaran con él en Málaga, donde fundaron la sociedad de comercio Manuel Domingo Larios y Hermano. En tanto, Pablo y Martín se marcharon a Cádiz para establecerse en dicha capital y, desde allí, poner casa y representación comercial en Gibraltar con la fundación de dos entidades mercantiles: Larios Hermanos, con sede en Cádiz-Gibraltar, y Martín Larios, Lasanta y Compañía, en Cádiz. Estas tres primeras entidades de la familia Larios representan su consolidación patrimonial y la iniciación de su fortuna hacia el futuro.

Tras Martín Larios y Herreros y Manuel Domingo, el tercer marqués de Larios fue José Aurelio Larios y Larios, que adquirió la representación de las Casas de Málaga y la de Gibraltar, de manera que se concentran todos los recursos económicos sobre un sólo miembro de la familia. José Aurelio emprende la gran aventura de los vinos, en la década de 1920, con la adquisición de las Bodegas de Jiménez y Lamothe, tanto las bodegas locales como la destilería que tenían en Manzanares, la primera en su género de toda España y pionera en la elaboración de los brandis, de los que ha llegado hasta nuestros días el universalmente famoso “1866”. En el año 1933 incorporó a sus elaborados el gin, tan famoso como el propio brandy “1866”.

Aunque fueron los vinos los que lograron dar popularidad exterior a Larios, la contribución de la Casa al despertar industrial de Málaga se inicia siglo y cuarto antes en actividades bien diferentes: Industria Malagueña, Ferrocarril Málaga-Córdoba, Sociedad de Vapores, Compañía de Seguros, Barico de Málaga, ingenios azucareros, explotaciones mineras y entidades agrícolas.

Explotación sostenible de recursos naturales

La dehesa, tierra dedicada a pastos en la que se han conservado muchos de los árboles y arbustos del ecosistema natural previo, se basa en sistemas de gestión agrosilvopastoral de uso ganadero, agrícola y forestal, aprovechando monte, labor y pasto, tres fuentes principales de producción primaria completamente acopladas entre sí.

El origen de las dehesas es antrópico, es decir, es un tipo de paisaje creado por los seres humanos eliminando parte de los árboles y los matorrales en las zonas bajas, los cuales suelen estar formados por lentiscos, coscojas, jaras y majuelos, entre otros. De esta forma se pueden mantener, a la vez, pastos y árboles, cuyos frutos, sobre todo bellotas, constituyen un alimento muy nutritivo para el ganado que puede ser porcino, ovino, caprino o vacuno.

Aunque existen dehesas que tienen su origen en los bosques caducifolios, como las dehesas de fresno o las de roble melojo, el término dehesa alude, generalmente, a las que proceden del bosque mediterráneo o esclerófilo, en las que predominan los alcornoques, las encinas y los quejigos, con una distribución que depende de las precipitaciones, la temperatura, las pendientes del terreno y la exposición al sol.

Desde un punto de vista ecológico, se realiza un aprovechamiento coherente del suelo porque se combina el estadio juvenil de una sucesión, los pastos, con elementos propios de un ecosistema muy maduro, los árboles. Las dehesas constituyen un ejemplo de explotación sostenible de los recursos naturales.

Dehesa de Los Llanos, una historia milenaria

La denominación Dehesa de Los LLanos se extiende en la campiña junto a la ciudad de Albacete, cuyo nombre de origen árabe, Al Basit, parece estar directamente relacionado con esta Dehesa. De origen romano y árabe, en 1375, perteneciendo al Marquesado de Villena inicia su separación de Chinchilla. Partidaria de Juana “la Beltraneja”, acata la victoria de Isabel la Católica en el siglo XV.

Posteriormente, Carlos V concede el señorío de Albacete a Isabel de Portugal y a partir del XVI se instalan en la zona distintas órdenes religiosas, concretamente la orden franciscana se estableció en el siglo XVII, levantando un convento de franciscanos junto a la ermita que durante largos años dio abrigo a la virgen de Los Llanos, patrona de Albacete. Según algunas leyendas, la imagen de la virgen de Los Llanos fue traída a España por Santiago, mientras que otras nos la descubren ya en el siglo XVII y ligada a la fundación del convento de franciscanos, quienes se establecieron junto a la modesta ermita que se levantaba para albergar a la virgen de Los Llanos, patrona de Albacete, cuya imagen, encontrada por un labrador de la zona cuando araba la tierra, es siempre invocada para favorecer las labores del campo y sus festejos están íntimamente relacionados con la celebración de una feria que ha contribuido al desarrollo de la ciudad albaceteña. Con Felipe V, que le confirió la concesión de Feria franca, dicho certamen se trasladó en 1783 a Albacete, donde cada año en el mes de septiembre la virgen de Los Llanos sigue haciendo su recorrido hasta “la sartén” (recinto ferial) en una popular y festiva romería.

A mediados del siglo XIX, con las desamortizaciones de los bienes eclesiásticos, la finca es adquirida por el Marqués de Salamanca, para pasar, a finales de dicho siglo, a los Marqueses de Larios, a quienes pertenece en la actualidad.

El núcleo constructivo de Dehesa de Los LLanos lo conforman una sobria edificación solariega y otras estancias habilitadas como talleres. Estas construcciones se complementan con un pabellón de caza, las instalaciones ganaderas e industriales y otras dependencias diseminadas en los campos de labor. Todo el conjunto de Dehesa de Los Llanos ha sido rehabilitado conservando sus señas de identidad y manteniendo históricas y emblemáticas edificaciones como la Casa del Aniaguero o la Torre del Marqués de Salamanca de toque florentino.

Cabaña ganadera de pura raza manchega

La cabaña ganadera de Dehesa de Los Llanos está formada por más de 6.000 cabezas, 5.000 ovejas y 1.200 corderas de reposición, de pura raza manchega, especie de origen mediterráneo con excelente aprovechamiento tanto de su carne como de su leche. Con un arraigo milenario en esta zona, la calidad de la raza manchega es extraordinaria, valoración ampliamente respaldada por los sucesivos estudios y controles a que la ganadería es sometida sistemáticamente.

Además, las instalaciones ganaderas de Dehesa de Los Llanos, ubicadas en pleno campo, facilitan la selecta cría del ganado que sigue una alimentación mixta de pasto y complementos de la propia agricultura de este complejo agropecuario. Las naves, levantadas en plena dehesa, cuentan con modernos sistemas de ventilación, calefacción y saneamiento, una tecnología que contribuye al desarrollo de la cabaña, sometida también a un exhaustivo control veterinario.

Los animales están distribuidos en diferentes naves en función de sus ciclos vitales -gestación, cría y ordeño-, lo que permite un seguimiento y control inmejorable que redunda en la calidad y aprovechamiento de esta raza. Estas medidas e instalaciones, así como el riguroso control establecido en los procesos de cría y producción, dan como resultado una carne de primera y una leche excelente que permite la elaboración de uno de los quesos con mejor nivel de calidad y prestigio.

Gran riqueza cinegética

En un hábitat extraordinario, el coto Dehesa de Los Llanos se encuentra en una extensa zona de monte bajo con un lago natural que constituye un referente dentro del sector cinegético. Su calidad y desarrollo se debe a la vigilancia, control y constantes mejoras de sus instalaciones, pues aunque los animales están en libertad disponen de más de 1.200 bebederos y otros tantos comederos, lo que favorece igualmente a la fauna protegida que también habita la Dehesa.

Junto al muflón y el jabalí, el ciervo y el gamo constituyen el grueso de los animales de caza mayor que disfrutan de un vasto territorio en el que se alternan bosques de coníferas con zonas arbustivas y lagunas naturales.

La perdiz roja, una de las especies más apreciadas de la caza menor, supera en este paraje los 20.000 ejemplares, ya que en este hábitat se dan unas condiciones fabulosas. Codornices, tórtolas y sisones, con un 30% de su población, pasan a engrosar la caza que se ve enriquecida también con numerosos ejemplares de liebre y conejo.

Además de los pájaros propios de la zona, también habitan en este espacio aves rapaces como el águila perdicera, el búho real, el cernícalo, el gavilán y el halcón peregrino.

Los animales se mueven en total libertad y armonía entre las distintas especies, pues el espacio facilita esta convivencia. No obstante, su conservación y correcto desarrollo depende de cuidados que contrarrestan los peligros que implica la misma vida, por lo que atajar enfermedades propias de las especies, efectos de la sequía y otras inclemencias constituyen el trabajo diario de un selecto equipo de profesionales para mejorar día a día la cualidad y evolución de la fauna que tiene en Dehesa de Los Llanos su hábitat.

Por una parte, la conservación y mejora de la riqueza natural del arbolado y matorral, así como la reforestación contribuyen a enriquecer la habitabilidad del terreno y, por otra, el control de la población de las especies refuerza el equilibrio y la armonía del paisaje.

La formación del amplio equipo humano que trabaja en la evaluación y revisión periódica de objetivos medioambientales en la Dehesa de Los Llanos son la mejor garantía para un desarrollo sostenible, así como para el cumplimiento de un compromiso suscrito para conservar y mejorar la biodiversidad de este espacio natural.

Explotación de más de diez cultivos distintos

Dehesa de Los Llanos constituye un extenso espacio dedicado a los cultivos propios de la Mancha con estrecha relación con especies mediterráneas, por tanto se alternan productos de secano con cultivos de regadío: ajos, cebollas, vid y cereales. Los cultivos de secano se reparten en 3.000 hectáreas en las que la siembra de trigo y cebada abarca la mitad de dicha superficie.

Por otra parte, las aguas subterráneas de la propia finca permiten que el 15% del terreno se destine a cultivos de regadío: vid, trigo, remolacha azucarera, maíz… La producción mayor es de remolacha, a la que le siguen la alfalfa y el maíz. Además, la finca acoge también una selecta cabaña de ganado lanar, que aquí cuenta con excelentes pastos.

Un equipo altamente especializado lleva a cabo todos los procesos de la producción desde el estudio de la composición de la tierra a la selección de semillas, así como el análisis del impacto medioambiental, sin descuidar los mejores métodos de siembra, riego, recolección almacenaje y distribución. También hay una línea de investigación permanente pensando en cultivos adaptables a la zona y de bajo consumo en agua.

Para facilitar la diversidad de cultivos y las tareas anexas que una agricultura responsable demanda, este complejo agrícola cuenta con una infraestructura de instalaciones y utillaje que hace rentable y eficaz la explotación: almacenes, báscula, naves para alojar la maquinaria en el propio recinto agrícola y aperos de última generación.

De la producción agrícola, la mayoría de los productos hortícolas se destinan al mercado nacional, aunque también se exporta a la UE.

El proyecto vitivinícola de Dehesa de Los Llanos ya es una realidad

Actualmente, Dehesa de Los Llanos se encuentra en pleno proceso de ampliación de cultivos agrícolas, vid y olivo, para la posterior elaboración de vino y aceite en la propia finca.

El proyecto vitivinícola ha comenzado con un minucioso estudio de suelos, que ha permitido determinar las variedades y patrones idóneos para la futura obtención de un gran vino de Pago, un proyecto que se irá consolidando a lo largo de 2007.

El viñedo de Dehesa de Los Llanos reúne una gran diversidad varietal: Cabernet sauvignon, Tempranillo, Merlot, Petit verdot, Syrah y Graciano, en variedad tinta; y Sauvignon Blanc y Verdejo, en variedad blanca. El cultivo de tantas variedades ofrece la posibilidad de ir cogiendo los matices o lo mejor de cada una de ellas para poder hacer un vino tipo que vaya asociado al concepto de esta finca, en cuyo proceso de definición se encuentra actualmente un preparado equipo de profesionales.

Mientras que para poder disfrutar del aceite de esta marca habrá que esperar, puesto que todavía no se ha iniciado la elaboración del mismo, el proyecto vitivinícola se encuentra en una fase más avanzada: este año se ha recogido la segunda vendimia y se ha elaborado ya la primera cosecha.

El queso Dehesa de Los Llanos obtiene la leche de la cabaña propia, lo que reputa su gran calidad

La base de un buen queso es la leche y en Dehesa de Los Llanos se obtiene la leche de la cabaña propia, lo que reputa su gran calidad por lo selecto de la raza y de los pastos.

Con Denominación de Origen Manchego y con el nombre de Dehesa de Los Llanos, los quesos elaborados en la Dehesa, semicurado (con tres o cuatro meses de curación), curado (seis o siete) y gran reserva (de nueve meses a catorce), ofrecen un sabor particular e intenso y están elaborados, de principio a fin, artesanalmente con leche cruda de oveja manchega que, si bien exige mayores controles sanitarios, incorpora unas bondades que no tiene la leche pasterizada. Por ello, el proceso de elaboración, aunque artesanal, incorpora todos los medios técnicos más avanzados que permiten el control y seguimiento de la composición de la materia prima.

Dehesa de Los Llanos fue la primera explotación del mundo que adoptó un sistema integral de gestión de la cabaña con identificación electrónica y medición de la producción de leche, de tal forma que de cada pieza que sale de su quesería es posible saber en qué fecha y qué ovejas produjeron la leche que sirvió de materia prima, con lo que se garantiza la trazabilidad desde el origen.

El pasado mes de junio, el Queso Manchego de Dehesa de Los Llanos resultó ganador del Concurso Mundial de Queso World Cheese Award, en la categoría Quesos con Denominación de Origen, en su distinción de bronce. El dictamen fue dilucidado en el popular Regent’s Park de Londres por 120 expertos que realizaron la cata de 1.542 quesos participantes de países como Estados Unidos, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda, así como de todas las naciones productoras de queso en Europa.