El escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, relata que el acusado vivía en una casa abandonada de Albacete, sin agua, luz, cocina o baño, y donde vivía también la víctima.

En hora no determinada, pero comprendida entre las 20.30 horas del domingo 13 y las 7.30 horas del lunes 14 de marzo de 2016, el acusado mantuvo una discusión con la víctima, que había regresado a la vivienda en estado ebrio.

En el transcurso de la riña, el acusado le agredió con gran violencia, propinándole diversos golpes con sus puños y pies, en la cabeza, tórax y abdomen, que le causaron múltiples hematomas y heridas, además de fracturas costales, de asta de hioides izquierdo y desgarro del meso de intestino delgado.

Tales lesiones le produjeron la muerte por asfixia mecánica por violencia cervical (compresión) e insuficiencia respiratoria secundaria a trauma torácico y shock traumático.

El escrito señala que la violencia y el número de los golpes propinados y las zonas del cuerpo adonde iban dirigidos eran idóneos para causar el resultado de muerte de la víctima, como así sucedió, sin que el acusado pudiera en modo alguno desconocer que tan grave resultado podría producirse.

A continuación, el acusado colocó el cuerpo del fallecido en un carro de supermercado y lo trasladó a un parque, a la espalda del albergue municipal, lugar donde lo dejó abandonado, oculto detrás de un seto en el interior de un saco de dormir y tapado con una manta. Un estado en el que fue descubierto sobre las 12,25 horas del 16 de marzo de 2016.

El acusado se halla en situación de prisión provisional por estos hechos en virtud de Auto judicial, desde el 23 de marzo de 2016, tras haber sido detenido el 21.