Toda excusa puede ser buena para pasear cualquier día por la albaceteña Plaza del Altozano pero sin duda, un 23 de Abril como éste… se convierte en la mejor de todas (”miel sobre hojuelas”, como se dice aquí en nuestra tierra si, además, el sol luce y el tiempo acompaña).

Tres únicos de la Literatura Universal como Garcilaso de la , Cervantes y Shakespeare nos dijeron adiós físicamente en 1616 tal día como éste que, como parte de su legado (y junto al tesoro incalculable de sus obras), se ha convertido con el tiempo en la jornada Mundial del Libro y los Derechos de Autor.

Libros y rosas en El Altozano

En Albacete, el foco de las actividades en torno a esta celebración ha sido, de nuevo, la Plaza del Altozano. Pasearla tal día como éste siempre resulta especial, rodeados de rosas y de libros: cientos, miles de ellos (y la certeza de saber que, entre todos, uno será el tuyo, el que te vendrá… “como anillo al dedo”).

Muchas personas han aprovechado la ocasión para hacerse con algún ejemplar. Algunas buscaban uno determinado; otras lo elegían en ese momento, atraídas por esa sensación casi mágica que te lleva a escoger un libro. Conversando con parte del público, hemos encontrado gente que se confiesa amante del olor a papel. Como dato, el que nos dice que el 63% de los españoles lee libros.

Los niños, protagonistas

Seguir paseando la Plaza tal día como éste permite también disfrutar de una presencia de niños y niñas más abundante de lo usual (más si es en horario lectivo). La razón es el propio Día y, el ejemplo, lo hemos encontrado en un grupo de pequeños que no es que se hayan olvidado de ir a clase sino que, desde su Colegio (el ), han hecho del Altozano su aula y, del juego, su modo de aprender la magia que se esconde en los libros.

Así nos lo ha contado su maestro, Moisés Martínez, quien nos ha explicado que, días anteriores a la Semana Santa, vienen trabajando en clase el tema de la lectura, animándoles a ella a través de actividades de las que hoy han seguido disfrutando en Albacete.

Homenaje a García Márquez

Pero no ha acabado ahí el paseo “virtual” por el Altozano porque un Día Mundial del Libro como éste no es posible sin él: el Caballero de la Triste Figura, el ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, amante de los libros hasta la locura (bien lo saben quienes lo han leído) y que hoy, no ha querido olvidar (en su cariñosa versión albaceteña) a otro grande de las letras que nos acaba de dejar en lo físico pero que, en lo humano, vivirá por siempre en ellas, , con una bonita poesía del mítico que les invitamos a escuchar al final del vídeo que acompaña a esta noticia.