Según recoge el escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso , los hechos ocurrieron a las 8:37 horas del 7 de diciembre de 2016, en (Albacete).

El acusado entró en una oficina bancaria, cubierto con un gorro de lana y una bufanda tipo braga negros, para que no pudiera ser reconocido, y se dirigió al mostrador en el que estaba el director de la sucursal.

En ese momento, sacó una pistola de aire comprimido que usa bolas pequeñas de plástico como munición, pero que parecía una pistola real, y apuntó al director diciéndole “esto es un atraco”, y apartó a un cliente que estaba con él, diciéndole que se quedara quieto a un lado.

Entonces, el acusado metió en una bolsa que llevaba todo el dinero que había en el mostrador y pidió al director de la sucursal que pusiera en ella “todo lo que tuviera”, con lo que añadió el dinero que había en un cajón y en el monedero.De esa forma, el acusado logró apoderarse de 10.607,27 euros, de los que posteriormente sólo fueron recuperados 5.688,77 euros.

Ya con el botín, el acusado se dirigió a las dos personas que había en la oficina y les advirtió que no se movieran. Salió de la entidad y se marchó en un vehículo, modelo Seat, que era propiedad de su esposa. El acusado fue detenido ese mismo día y se encuentra en prisión provisional desde el 9 de diciembre de 2016.