es coordinadora de Formación y profesora de Geografía e Historia en el ‘Amparo Sanz’ que hoy nos ha abierto sus puertas. Además, es profesora asociada de la UCLM en la . La primera vez que escuchó la palabra ‘Ainielle’ fue cuando una amiga le presentó a su hija, cuyo nombre era el de una pequeña localidad (hoy despoblada) ubicada en las montañas del Pirineo de . Meses después de aquello, entre un lote de libros digitales que le regalaron, estaba ‘La lluvia amarilla’, una obra escrita en 1988 por Julio Llamazares. Es el monólogo de Andrés, el último habitante de ‘Ainielle’, reflejando su soledad y su desesperanza en el que puede ser un triste icono del drama de la despoblación rural en España.

Ésa fue ‘la semilla’ de un gran Proyecto de Innovación Educativa que ha desarrollado este instituto y que se presenta también en la obra ‘Repoblando el futuro en las tierras de Albacete’. Un maravilloso libro de ficción ha dado vida a otro (éste real) fruto de un trabajo en el que hace año y medio comenzaron a volcarse, con una tremenda ilusión, 55 alumnos y alumnas de (entonces) 1º de Bachillerato, 10 docentes y 2 más en prácticas.

“Esa lectura marcó nuestro punto de partida; queríamos organizarnos como un grupo de trabajo con criterio científico, respaldado por la Facultad de Humanidades (con la que he servido de ‘puente’); teníamos que buscar a profesores (con el requisito de que todos debían impartir clases a los alumnos participantes del Proyecto) que sintiesen que el trabajo de innovación, el trabajo interdisciplinar, podía ser una alternativa a una educación más convencional, a una educación para la vida práctica partiendo de un problema real y próximo que tenemos a apenas 20 kilómetros de nuestras casas”, ha explicado Carmen Hernández.

Y así fue como, poco a poco, crearon ese gran ‘equipo’ de trabajo en torno a una idea que desde el Instituto se comenzó a barajar en verano de 2016 y que les llevó, en noviembre de ese año, hasta la Diputación de Albacete para reunirse con su presidente, Santiago Cabañero, que desde el primer momento quedó entusiasmado con el Proyecto y se decidió no sólo a apoyarlo, sino a presumir de él allá donde tiene ocasión de acudir para hablar del acuciante problema de la progresiva y lenta muerte de nuestros pueblos.

Cabañero agradece a los jóvenes esta muestra de implicación con el que es un “problema real” que nos incumbe a todos

“Lo primero que me gusta de esta iniciativa es que seáis vosotros, jóvenes que vivís en el mundo urbano, los que os queráis acercar al problema del despoblamiento como un problema propio”, les ha dicho a los alumnos el presidente de la Diputación durante el acto de presentación de este libro, culmen del Proyecto.

Cabañero les ha relatado que “el mundo rural se está despoblando y la gente se está viniendo a vivir, o bien a Albacete ciudad, o bien a las cabeceras de comarca; entre Albacete, , y , acumulan más del 70% de la población; el resto reside en el resto de los municipios restante; por lo tanto, podríamos decir que este resto de la provincia está en una situación casi de ‘desierto demográfico’, y eso… es un problema”.

Un problema en el que este grupo de jóvenes y de docentes no dudó en sumergirse y que, a todos ellos, ha reportado enormes experiencias:

“A los docentes, tras muchos años de docencia y de experiencia, este Proyecto nos ha servido para encontrar un nuevo aliciente; a los alumnos les ha aportado nuevas experiencias y formas de trabajar y aprender… Ha sido un mundo nuevo e inmenso el que hemos descubierto”, ha manifestado Carmen Hernández.

Jóvenes ‘pisando el terreno’ que sueñan repoblar

Y así… pisaron el terreno. Llegaron a las comarcas de La Manchuela (Jorquera y Ribera de Cubas); y (Lezuza, El Ballestero, Peñas de San Pedro y sus aldeas, Masegoso y Casas de Lázaro); y a la Sierra del Segura (Yeste, Nerpio, Férez, Socovos y Letur). Y conocieron y hablaron con sus gentes, “salvaguardadores de nuestro entorno, del aire y del agua” como señala Carmen Hernández, y se dieron cuenta (en primera persona) de que no se trata de qué nos pueden ofrecer estos pueblos a nosotros para que vayamos a impedir que mueran, sino que se trata de qué podemos ofrecerles nosotros a esos lugares para volverlos a poblar.

“Hemos aprendido a establecer relaciones entre la vida cotidiana de las personas y la historia de las diferentes culturas; en muchos momentos, los profesores se han sentido alumnos, y viceversa; hemos aprendido el valor del trabajo en equipo; pero, sobre todo, esto nos ha hecho descubrir la riqueza natural de nuestra tierra, los recursos que ésta nos ofrece, el valor humano de las personas que las habitan, provocando en nosotros un gran orgullo y una deuda con nuestro patrimonio; digo esto porque continuamente nos hemos fijado en ‘las maravillas del vecino’ y no en ‘la grandeza de nuestra casa’; personalmente, no conocía ni la tercera parte de ella, y creo que es vergonzoso que nosotros mismos, que somos autóctonos, no nos sintamos orgullosos y no cuidemos de nuestro legado”, ha explicado como alumna participante (en nombre de los 55 chicos y chicas que, en total, han trabajado en todo esto).

El director provincial de Educación en Albacete valora no sólo el “minucioso trabajo de campo” realizado por estos alumnos y alumnas, sino su aportación de soluciones para repoblar nuestros pueblos

Este Proyecto de Innovación Educativa viene a corroborar no sólo la implicación de este centro (participativo donde los haya), sino también el buen hacer que ha sabido integrar el alumnado.

“Yo soy docente, soy profesor de Historia y, cuando leí este libro, aparte de sentir una sana envidia por el propio proyecto y por la realización del mismo, me ha interesado enormemente desde el punto de vista disciplinar”, ha explicado durante el acto de presentación el director Provincial de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Albacete.

ha seguido dirigiéndose al alumnado lleno de orgullo (como cada adulto de los allí presentes ante una labor como ésta): “Habéis hecho un minucioso trabajo de campo dirigido por vuestros coordinadores y os ha permitido acercaros a este problema de la despoblación conociéndolo a través de un estudio multidisciplinar, de un acercamiento histórico, demográfico, natural, social, político y cultural y, una vez culminado ese análisis de situación, lo más significativo e importante de todo es que habéis aportado soluciones”.

Soluciones que abarcan a todos los sectores productivos y demográficos y que van desde el fomento del turismo rural específico al de las energías limpias y la agricultura ecológica y a la recuperación de sectores tradicionales; todo ello, sin perder de vista el uso de las Redes Sociales como fuentes también generadoras de riqueza en la zona. Medidas eficaces y muy interesantes que las Administraciones no pierden de vista ante el reto de ‘repoblar’ esos rincones hermosos de vida que, poco a poco, se fueron quedando sin ella.

: “Si todos los proyectos tienen como resultados este tipo de cosas y hacen que nos concienciemos todos de un problema (y que, además, sirva para ayudar y para solidarizarnos), perfecto: no importa el trabajo ni las horas que le echemos”

Todo, fruto de un trabajo largo, cuidado, y también exigente… “Exige una organización porque hay que poner en contacto a profesores, hay que organizar las reuniones, y eso lleva trabajo de horarios y de organización semanal, pero si todos los proyectos tienen como resultados este tipo de cosas y hacen que nos concienciemos todos de un problema (y que, además, sirva para ayudar y para solidarizarnos), perfecto: no importa el trabajo ni las horas que le echemos”, ha puesto en valor la directora del I.E.S. ‘Amparo Sanz’, Carmen Monzó, tremendamente orgullosa del alumnado y del equipo de docentes que han participado en esta experiencia.

Y de todo esto, ha tomado buena nota el gran equipo de futuros periodistas con el que también cuenta este instituto (dotado con un histórico periódico propio). Ellos y ellas han sido testigo y parte también de este ‘Repoblando el futuro en las tierras de Albacete’. Puede que el mejor ejemplo de que el futuro en sí mismo, está en ellos y ellas y, sobre todo, en la educación.