El escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, recoge que el 11 de agosto de 2003, la denunciante acudió a una oficina bancaria para contratar un depósito a plazo fijo, en el que ingresó 84.000 euros y que abrió a nombre de sus hijas.

En el año 2012, la denunciante se divorció del acusado, con el que se había casado en 1995, quien, con la doble intención de “fastidiar a su exmujer y la de obtener un inmerecido provecho económico”, asegura el escrito, decidió sacar el dinero ingresado en la mencionada cuenta sin que lo conociera, ni lo consintiese su exmujer.

Para ello se presentó en tres ocasiones en la oficina bancaria (dos veces en 2009 y una en 2012) y tras solicitar sendos ejemplares de solicitudes de reintegro, los firmó imitando la firma de su exmujer, para conseguir que le entregaran las cantidades de dinero que deseaba.

De esta forma, se dedicó a esquilmar el capital ahorrado y consiguió que los empleados de la referida urbana, le entregaran, en las tres ocasiones y entre los días 13 de agosto de 2003 y 23 de abril de 2012, la cantidad de 60.421,17 euros.