Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha se hace especial énfasis en la necesidad de que los agricultores dispongan de seguro agrario como única herramienta para defenderse ante las condiciones adversas de la climatología, más en tiempos como el actual donde el cambio climático está condicionando de manera decisiva los cultivos y su desarrollo. Así, en la jornada que se ha organizado para el próximo martes día 28 de mayo en Hellín se abordarán los aspectos que más preocupan a los agricultores en la línea de seguros agrarios 318 y 327, referentes a las hortalizas.

En concreto, la línea 318 de hortalizas al aire libre de ciclo primavera-verano incluye, entre otras, al tomate, la berenjena, el melón, la calabaza, o la sandía. Mientras que la línea 327 incluye las explotaciones hortícolas en ciclos sucesivos, como es el caso de la coliflor, el brócoli, las espinacas, acelgas, entre otros cultivos.

Sin ánimo de presagiar nada negativo, desde UPA recuerdan cómo se han dado los meses de mayo y junio de los últimos años, en los cuales el sector agroalimentario de la región sufrió de manera directa y dañina lo que se calificó en su día de “desastres meteorológicos” que echan a perder un año de trabajo en numerosas explotaciones. El año pasado se sufrió en las cinco provincias de Castilla-La Mancha en diversas comarcas y numerosos municipios. De ahí que este tipo de jornadas informativas sean más que necesarias para analizar y evaluar las opciones que tienen los agricultores. La jornada se celebrará en las instalaciones del Hotel Restaurante Emilio a partir de las seis de la tarde.

El carácter divulgador e informativo de estas jornadas ofrece a los agricultores referencias claras de qué y cómo asegurar pero, sobre todo, la importancia de disponer de seguro agrario como única herramienta ante el desastre que puede suponer una helada, el granizo, entre otros efectos. El responsable de Seguros Agrarios de UPA Castilla-La Mancha, Pedro González, lleva tiempo insistiendo en que el cambio climático y las condiciones climatológicas están afectando a los agricultores y a sus cultivos. Esta primavera ya se ha sufrido el almendro y frutales en diversas comarcas, de ahí que ofrecer a los agricultores el máximo de herramientas para mitigar los efectos negativos sea fundamental para la organización agraria.