, entrenador del Albacete Balompié, ha manifestado que “todo lo bueno cuesta” y que en momentos así se acuerda de mucha gente que recorrido este camino junto a todos ellos; “ha sido muy bonito, lo he disfrutado muchísimo; y la segunda oportunidad que hemos tenido de ascender la ganamos con el trabajo de todo el año; el primer día reuní a los jugadores en la sala de prensa de la ciudad deportiva y le dije que teníamos dos objetivos: quedar campeones y ascender, y lo hemos logrado”, ha señalado.

El Alba ha sufrido en el partido, pero su ‘fiel afición’ ha vuelto a ser su ‘buena inspiración’ tal y como reza el himno

En el partido, y con la grada desde el primer minuto animando, la primera mitad ha visto cómo los dos conjuntos salían cautos, y el Alba, muy serio y con las ideas claras, ha estado muy metido en todo momento, sólo cediendo algo en el tramo final de los primeros 45 minutos, donde el Valencia Mestalla ha intentado aprovechar las imprecisiones de los blancos, sin lograrlo.

Tras el descanso, la segunda mitad ha comenzado con una falta en la frontal del área para los visitantes, pero Aridai la lanzaba por encima del larguero de Tomeu. El con menos intensidad y con más nervios y el Valencia hizo sus acometidas, por ejemplo, en el 62’, en una ocasión en la que Gaffoor, en boca de gol, evitó que el tanto entrara. Los de Aira no llegaban apenas al área rival con peligro. Pero dice (y muy bien nuestro himno) que ‘si alguna vez te faltara esa buena inspiración, siempre nos tendrás contigo: somos tu fiel afición’; y eso hizo: la afición se levantó, y animó con más fuerzas, porque sabía que el equipo necesitaba su aliento en esos minutos de sufrimientos compartidos. Y con los aficionados cantando a los suyos con el alma llegó la ocasión más clara, de botas de Aridane que en el 67’ la lanzaba por encima del marco de Sivera.

En el 72’ respondía de nuevo el Valencia, con un gran remate de cabeza de que sacaba Tomeu sacando una mano espectacular y desviando a córner que votaban los visitantes y acababa con el esférico estrellándose en el palo.

Al Alba le costaba mantener la pelota y los de iban comiendo terreno; en el 79’ Tomeu volvía a salvar a los nuestros haciendo un paradón al remate de Rafa Mir tras el lanzamiento de una falta para el Valencia en la frontal y en el 88’ el meta del Alba se consagraba como el ‘santo’ de la noche para los nuestros, que llegaban al final del partido conservando el 0-0 inicial cuando, en el minuto 95’, el silbato del árbitro sonó a música celestial: el Alba alcanzaba la gloria, y la alegría… se desbordaba: Habíamos vuelto a Segunda División.