La primera de abono de la Feria taurina de Albacete arrancaba en la tarde de ayer con casi tres cuartos de entrada. Novillos de “Los Chospes” para Andrés González, Luis Miguel Casares y Juan del Álamo, en sustitución de José Miguel Valiente. El novillero de la Escuela Taurina de Albacete no pudo finalmente debutar con caballos en la Plaza de toros de su tierra al sufrir una luxación en el hombro, la pasada semana, mientras toreaba sin picadores en la Feria de San Antolín, Palencia.

La sorpresa de la tarde llegó con el jóven salmantino, Juan del Álamo, quien consiguió meterse en el bolsillo a la afición albaceteña desde el primer momento con su buen hacer y valentía ante el novillo. Méritos no le faltaron al joven novillero para conseguir un trofeo, que brindó a Dámaso González. Vestido de malva y oro, Del Álamo cortó una oreja en el único que mató, al resultar herido de pronóstico menos grave en el tercero de la tarde.

Tras saludar a la afición y dar una vuelta al ruedo, Juan del Álamo finalizó su presentación en Albacete en la enfermería de la Plaza. Según el parte médico del Doctor Pascual González Masegosa, “Juan del Álamo sufre una cornada en la cara anterior del muslo izquierdo a nivel del tercio medio, con un orificio de entrada de 8 centímetros y una trayectoria ascendente de 15 centímetros, que produce rotura de la fascia muscular y un desgarro de las fibras musculares del vasto interno”.

El otro trofeo de la tarde fue para el albaceteño Andrés González, en el primero de los tres novillos que toreó. Cortó una oreja, con petición minoritaria de la Plaza y gran estocada, aún con pérdida de muleta. El joven novillero confesaba haberse sentido bien con el novillo, pero no todo lo que le hubiera gustado porque “es una tarde en la que que he venido con muchos nervios y con la responsabilidad metida dentro, y eso se acusa, sobre todo abriendo plaza”.

Según apuntaba Andrés González, “estoy muy contento de haber conseguido un trofeo en mi tierra y en mi plaza, pero un trofeo sabe a poco y me gustaría conseguir más”. Finalmente, no pudo ser y el albaceteño se tuvo que conformar con una única oreja.

González recibió pitos por parte de la afición en su segunda aparición. El novillero albaceteño cerraba el festejo, tras la cornada de Del Álamo. Lo más destacado del sexto de la tarde fue la buena intervención del “Niño de Belén”.

Luis Miguel Casares le puso ganas y entrega, sin embargo no logró conseguir ningún trofeo en su presentación en Albacete y se llevó un par de sustos sin mayores consecuencias en sus dos apariciones. “No me he encontrado todo lo bien que he querido porque no era un novillo claro y no ha acabado colaborando. Estoy con mal sabor de boca porque me gustaría que la afición albaceteña me viera como soy de verdad, y si el novillo no embiste, voy a intentar embestir yo más en mi segunda aparición”, añadía Casares después de matar el primer novillo de su lote.

El jóven novillero destacaba la importancia de la Feria taurina de Albacete y hacía referencia a su afición señalando que “es una afición muy entendida y muy agradecida cuando las cosas se hacen bien”.