La (APAM-CLM) ha asegurado que a punto de cumplirse diez años del comienzo de las inspecciones, el Cuerpo de Agentes Medioambientales sigue desarrollando un seguimiento pormenorizado de los tendidos eléctricos que suponen “una amenaza de gran calado” entre una gran diversidad de avifauna protegida.

Además de agentes de la autoridad y policía judicial genérica, entre las atribuciones del cuerpo de agentes medioambientales se encuentran la protección, vigilancia, control y seguimientos de las poblaciones de especies amenazadas. Estos funcionarios representan la Policía medioambiental de Castilla-La Mancha y en su labor inspectora llevan revisando todo tipo de instalaciones que pudieran suponer un problema para la supervivencia de especies como son buitres negros, alimoches, cigüeñas negras, águilas reales, imperiales o perdiceras, según ha informado APAM en nota de prensa.

Este hecho, de trascendental importancia en la provincia de Albacete y por ende a nivel nacional, al ser la provincia pionera en éste ámbito, es debido al “obstinado trabajo” del Cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla La-Mancha, actuando en todos los casos y dando detalle de todas las intervenciones que en coordinación con servicios técnicos y jurídicos de la Junta de Castilla-La Mancha.

Los agentes han realizado requerimientos a empresas, con denuncias y sentencias judiciales, lo que a través de la Ley de Responsabilidad Medioambiental y la Ley de Biodiversidad, han forzado a las compañías eléctricas a realizar inversiones.

Según APAM-CLM, “en las últimas fechas se viene observando con gran preocupación y sorpresa, cómo determinados cuerpos se atribuyen intervenciones en redes sociales y medios de comunicación en el ámbito de la mortandad de avifauna en tendidos eléctricos”.

APAM-CLM asegura que, a pesar de no contar con subvenciones de de fondos LIFE para estos cometidos con los que sí cuentan otros cuerpos de protección de la naturaleza, estos profesionales siguen trabajando a nivel regional con vocación consiguiendo importantes logros para eliminar esta lacra en un futuro cercano, ofreciendo información sobre ésta problemática a otros colectivos y centros educativos de la región para concienciar sobre el tema.

Igualmente han solicitado la colaboración de la ciudadanía para luchar contra los problemas de electrocución de avifauna y ante cualquier sospecha de un posible caso de muerte o afección de un ave en un tendido eléctrico, se de aviso inmediato a los agentes medioambientales de su localidad o solicitar su presencia a través del teléfono 112.

También se puede contactar con cualquiera de las entidades integrantes de la Plataforma SOS Tendidos Eléctricos si se encuentran aves electrocutadas o si se quiere colaborar con la plataforma en la observación de un posible poste o tendido peligroso, para que se introduzcan en el mapa del proyecto, o se pongan en marcha las acciones correspondientes.