En Albacete, como es tradicional, los actos se centran en el Asilo San Antón donde desde primeras horas de la mañana se va notando un ambiente especial en el que se mezclan olores a dulces y panecillos bendecidos, a churros y a chocolate y donde el sonido estrella es… el de los ladridos.

Mascotas de todo tipo (y muchas de ellas, ‘a la última moda’)

Pero sin duda, el protagonismo de una cita así es para ellas: las mascotas, que han llegado en brazos, en bici, en trasportín o sobre sus propias patas, y que lo han hecho bien abrigadas (siempre a conjunto, eso sí) para desafiar al frío de enero, o vistiendo sus mejores galas al más puro estilo o bien… (literalmente y nunca mejor dicho) ‘a pelo’.

Algunos ya eran expertos en esto de las bendiciones pero para otros ésta era su primera vez y eso siempre ilusiona, y no hablamos sólo de las mascotas, sino también de sus dueños, que nos han contado la alegría con la que han decidido acudir con sus perros aprovechando el día libre y con la esperanza alguno de ellos (por qué no) de que la bendición logre calmar un poco los nervios de su juguetón can ‘Harry’.

Los perros, los que han acudido en mayor número a recibir la bendición por San Antón

En afluencia los perros han arrasado por goleada, pero también se ha dejado ver (aunque poco y muy tímidamente) algún gato, y alguna que otra ave (de las más raras y de las que no lo son tanto).

Pero el de San Antón es un día plagado de tradiciones que no tienen por qué disfrutarse al lado de una mascota. Qué mejor que una buena amiga para reponer fuerzas tras la gimnasia con un chocolate con churros en un día como éste… y eso es lo que nos han contado que han hecho dos señoras simpatiquísimas que, a pesar de tener o haber tenido mascota, han decidido pasarse por los alrededores del Asilo al salir del gimnasio para reponer las energías con un buen chocolate caliente.

La misa y la procesión tradicionales han precedido el esperado momento de la bendición

La ‘vida animal’ fluía en los alrededores del Asilo mientras en su interior, el obispo de la diócesis de Albacete, don , ha oficiado la Eucaristía tradicional a la que han asistido, entre otros, el alcalde de la ciudad, , y el subdelegado del , Aquilino Iniesta.

Tras ella, la pequeña procesión alrededor del Asilo ha servido de preludio al momento que todo animal allí presente ha estado esperando más o menos pacientemente: el de la bendición, para las mascotas y (por qué no) también para quienes día tras día las cuidan con tanto cariño. Buena forma para despedir ‘las Pascuas’ también desde Albacete… cuando llega San Antón.