Según explicaba el portavoz de la Plataforma Antimilitarista de Albacete, Ángel Arjona, el objetivo que pretenden con este acto reivindicativo no es otro que conseguir que los militares dejen de hacer maniobras en el campo de tiro de Chinchilla. Arjona lamentaba los tres incendios que se han producido este verano en la sierra albaceteña, el último de ellos el pasado 15 de julio con un total de 100 hectáreas quemadas, recordando lo peligroso que resulta contar con armas durmientes en el Campo de Maniobras de Chinchilla.

Al grito de “son más importantes las vidas que los tanques” o “militares fuera de la sierra”, la manifestación hizo su última parada frente a la Delegación de Defensa, donde prepararon, de manera simbólica, una pequeña barcacoa en señal de protesta por la discriminación que supone para los ciudadanos no poder realizar una barbacoa al aire libre, mientras que los militares siguen realizando prácticas en el campo de tiro de Chinchilla sin ningún tipo de problema, incluso ante el riesgo de incendios.

Bajo el título, “los militares nos queman la sangre y la Sierra de Chinchilla”, se leyó un manifiesto conjunto de los colectivos sociales de Albacete y los pueblos afectados solicitando para Albacete “un espacio desmilitarizado donde no quepan prácticas ni actividad militar para preparar guerras y conflictos armados”.

Ángel Arjona anunciaba que participarán en la manifestación nacional que tendrá lugar a finales de octubre o principios de noviembre, organizada por grupos pacifistas, en contra de la militarización, al tiempo que no descartaba nuevas acciones reivindicativas y de protesta en Albacete.