El consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luís Martínez Guijarro, y el presidente de la Diputación Provincial de Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, han suscrito hoy el convenio de colaboración para la construcción y mejora de caminos rurales públicos, que supone una inversión de nueve millones de euros, financiados al 50 por ciento entre el Gobierno de Castilla-La Mancha y la institución provincial, y que permitirá actuar, durante el periodo 2010-2013, sobre cerca de 4.000 kilómetros de caminos rurales de la provincia de Albacete.

En concreto, el convenio tiene por objeto el desarrollo de actuaciones encaminadas la construcción y mejora de caminos rurales públicos, a través de actuaciones diseñadas para optimizar el acceso a las explotaciones agrícolas y forestales, el nivel de comunicación en el medio rural y el acercamiento a los mercados, debiendo adaptarse las medidas necesarias para garantizar el mínimo impacto ambiental y la biodiversidad.

Como novedades respecto al convenio anterior, cuyo periodo de vigencia fue de 2004- a 2008, el nuevo acuerdo no recoge aportación financiera por parte de los ayuntamientos y dispone de una reserva del 15 por ciento de los fondos para situaciones imprevistas.

En este sentido, el consejero destacó que “se trata de una buena noticia para los municipios de la provincia de Albacete, cuyos ayuntamientos deberán decidir qué actuaciones son prioritarias”.

El Gobierno regional viene desarrollando desde hace años actuaciones en materia de infraestructura rural, generalmente en el ámbito de conservación de caminos, dirigidas, en mayor o menor medida, a la explotación agraria y que en ocasiones tienen una gran repercusión en materia de desarrollo rural, permitiendo reducir distancias y agilizar los desplazamientos.

El Plan Estratégico de Desarrollo Sostenible del Medio Rural de Castilla-La Mancha, en su eje estratégico general de intervención en infraestructuras, incluye entre sus medidas “potenciar la mejora y conservación de caminos rurales, con el doble objetivo de garantizar el servicio público que deben prestar y de posibilitar su adaptación a la evolución del medio rural con el mínimo coste social”.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Albacete recordó que la colaboración entre la Junta y la institución provincial en esta materia ha permitido actuar sobre más de 3.723 kilómetros de caminos rurales y accesos de 84 municipios de la provincia, con ocho equipos de maquinaria trabajando permanentemente durante cuatro años.

Los beneficiarios de la aplicación de este convenio son los ayuntamientos y Entidades Locales Menores de la provincia de Albacete, que sean titulares de caminos rurales públicos, debiendo poner a disposición los terrenos necesarios para la adecuada ejecución de las actuaciones, así como los permisos exigibles para el normal desarrollo de éstas.

Para el seguimiento de las obras se creará una Comisión Gestora, que se constituirá el próximo viernes, formada por miembros de ambas instituciones que es la responsable directa de la ejecución, seguimiento y coordinación del convenio.

Daños por el temporal

En otro orden de cosas, el consejero se refirió a los daños en la agricultura ocasionados por el temporal acaecido en la región, destacando tres niveles: infraestructuras de comunicación, recogida de aceituna y daños al olivo.

En el primer nivel, Martínez Guijarro explicó que, al tratarse de infraestructuras de titularidad municipal, los ayuntamientos deben acogerse al Decreto, ampliado en el último Consejo de Ministros, que prevé ayudas para solventar los daños ocasionados por el temporal.

Respecto a la agricultura, el consejero explicó que, en términos generales, el agua caída ha beneficiado al sector, ya que ha permitido salvar la cosecha de cereal, aunque ha perjudicado a la recogida de aceituna que, además, ha bajado su peso por las bajas temperaturas.

En el caso de la provincia de Albacete, donde se esperaba una recolección de 40.000 toneladas de aceitunas, bajará a 30.000 toneladas, un 25% menos de lo previsto, pero es la recolección media de los últimos cinco años.

Por último, en cuanto a los daños sufridos por el olivo por las heladas, todavía no hay datos concretos porque hay que esperar a la primavera, que es cuando empezarán a brotar los árboles.