Casi tres cuartos de entrada en la primera novillada con picadores de la Feria Taurina de Albacete y ningún trofeo. Un cartel con claro sabor albaceteño que prometía pero que finalmente quedo deslucido por el escaso juego que ofreció el ganado de Los Chospes, dejando al descubierto las limitaciones de los tres novilleros. Según señalaba el propietario de la ganadería albaceteña, Juan Fernando Moreno, “la novillada ha estado bien presentada pero ha sido mala, quitando al quinto de la tarde”.

El alumno de la Escuela Taurina de Albacete, Alberto Pozo, en su debut con caballos, estuvo voluntarioso y muy bullidor con las banderillas en sus dos toros, sin embargo se tuvo que marchar de la plaza de su tierra sin cortar ningún apéndice, conformándose con el cariño que le brindó el público en la única vuelta al ruedo de la tarde, tras matar al sexto de la tarde.

Alberto Pozo debutaba tras lidiar 30 novilladas, con la esperanza de poder demostrar a la afición albaceteña sus ganas de ser toreo y dejar en buen lugar a la Escuela Taurina de Albacete. Ante la atenta mirada de sus profesores, y , el joven albaceteño se enfrentaba al tercero de la tarde recibiendo la ovación del público tras el tercio de banderillas. Un novillo que Pozo brindaba a su mozo de espadas, Josete Jiménez, el más antiguo de la plaza albaceteña, en un gesto de agradecimiento por toda la ayuda que le está prestando en la presente temporada.

Alberto Pozo, vestido de vainilla y oro con remates en negro, hizo lo que pudo ante el primero de su lote. Un animal manso con el que arriesgó mucho, acortando las distancias, con desplantes y un destacado pase de pecho de rodillas. La faena terminaba con una estocada, tras pinchazo, que consiguió que el toro doblara pronto, permitiendo al jóven albaceteño saludar desde los medios tras petición. “He estado tranquilo y creo que sino hubiera pinchado, le habría cortado una oreja”, señalaba a La Cerca Televisión.

En el segundo de su lote, que brindaba a la afición albaceteña, Alberto Pozo, comenzó la faena arrancando aplausos en el tendido tras recibir al animal de capote con una interesante tanda de verónicas. El debutante, una vez más volvió a sorprender con las banderillas, aunque en esta ocasión, el toro tardó en responder al cite. El animal, que ya lo venía avisando, le dió un pitonazo sin mayores consecuencias en el muslo derecho.

Tras la estocada, Alberto Pozo daba la única vuelta al ruedo de la tarde tras petición, arropado por el cariño del público pero con lágrimas en los ojos al no haber podido aprovechar como le hubiera gustado la oportunidad tan importante que suponía debutar en la Feria Taurina de Albacete, teniendo en cuenta que en estos momentos se encuentra sin apoderado.

Gran expectación por el regreso del novillero salmantino Juan del Álamo a la Feria Taurina de Albacete, tras el éxito conseguido en la novillada con picadores del pasado año, el mismo día y con la misma ganadería, en sustitución del albaceteño José Miguel Valiente, cortando oreja en el único que mató al resultar herido en el primero de su lote.

Vestido de malva y oro, Juan del Álamo no logró cuajar ninguna de sus dos faenas. El salmantino estuvo bien con el capote, destacando dos chicuelinas y una larga cordobesa. Con la muleta, intentó hacerse con el animal sin éxito, ya que no logró acoplarse. Un pinchazo, estocada tendida y trasera y dos descabellos. Pitos para el toro y saludo tras aviso para Juan del Álamo quien, en declaraciones a La Cerca Televisón, lamentaba que “el primer novillo no haya acompañado nada en el lucimiento”.

Tras pasar por su propio pie por la enfermería, tras un pequeño rasguño con la espada en su mano izquierda, el novillero salmantino regresaba a la plaza esperando tener más suerte con el segundo de su lote. Sin embargo, tampoco pudo ser. El animal, manso y áspero al final, incluso dejó desarmado a Del Álamo en dos ocasiones, la segunda de ellas al entrar a matar. Dos pinchazos y estocada tendida y descabello. Silencio para el salmantino y pitos para el animal.

El albaceteño José Miguel Valiente, de mercurio y oro, se presentaba ilusionado en la Feria de su tierra, tras no poder lidiar la novillada en la que estaba anunciado el pasado año después del percance que tuvo en Palencia.

Tras la cogida sufrida el día de su debut con caballos en la plaza de Lillos (Toledo), el pasado mes de mayo, Valiente ha estado alejado durante un tiempo de los ruedos, presentándose por este motivo en Albacete con tan sólo cuatro novilladas.

Valiente brindaba el primero de su lote a la afición albaceteña, viendo finalmente silenciada su faena tras fallar repetidamente con la espada. 4 pinchazos y media.

En quinto de la tarde, el mejor novillo de todo el festejo, el joven albaceteño no teminó de acoplarse con el animal, fallando una vez más con la espada. Pinchazo, estocada caída y descabello tras aviso. Aplausos para el animal y leves pitos para José Miguel Valiente.