El escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso , recoge que, sobre las 21.20 horas del 12 de junio de 2015, el acusado disparó un rifle con balines a un hombre, cuando estaba cerrando la puerta de su garaje, y le impactó uno de los proyectiles en el muslo, causándole una leve erosión, que requirió de asistencia médica.

Un mes más tarde, el 19 de julio de 2015, sobre las 12.35 horas, el acusado volvió a disparar con el mismo arma y a la misma persona, pero esta vez el proyectil se le quedó incrustado en el muslo izquierdo. A consecuencia de los hechos, la víctima sufrió lesiones, requirió de tratamiento médico y estuvo 46 días de baja para sus ocupaciones habituales.

Además, ese mismo día, el acusado también disparó, con la misma escopeta de balines, a otra persona, y le alcanzó en la cadera.

Ésta sufrió lesiones en la zona alta del muslo y la cadera, de las que tardó en curar 30 días, y le ha quedado como secuela una zona de discromía de varios centímetros, que los médicos prevén que curará a medio-largo plazo.