A las 9 de la noche del jueves, 10 de abril, la Catedral de Albacete acogía el Concierto V Centenario del inicio de su construcción, ofrecido por la Banda Sinfónica Municipal. La expectación era ya grande a las puertas del templo incluso largo rato antes de la cita y, en ello, tuvo mucho que ver un nombre propio: Antonio Banderas.

Y es que, el programa a interpretar, (que acababa con las obras _”Cristo de los Estudiantes” y “Nuestra Señora de los Dolores”, de Francisco Grau y “Nuestro Padre Jesús”, de E. Cebrián) incluía el estreno de tres marchas de Semana Santa compuestas por el malagueño más internacional (y, avisados de su presencia, un aliciente especial vino a sumarse a quienes, fundamentalmente, venían a disfrutar de la que prometía ser una noche de buena música de la mano de una de las mejores Bandas Sinfónica del país).

Una faceta “desconocida” para muchos

Para la gran mayoría del público, la de compositor era, hasta ayer, una faceta desconocida de Banderas. Pero no, no decepcionó: Desde el mismo instante de la entrada del actor en el templo, la gente se volcó con él (que, a su vez, se volcó con la gente). ”Incienso y Azahar”, ”Fuimos hombres de Trono” y ”Entre lágrimas y favores” fueron sus tres obras interpretadas por los maestros de la Banda Sinfónica. Un emocionado Banderas nos confesaba, después, que suele componer “a piano y en casa (bien en o en )”; para los arreglos, dice aprovechar las muchísimas horas que pasa en hoteles de todo el mundo. Un “hobby” que comenzó “hace once o doce años” y en el que la figura del director Técnico-Artístico de la Banda Sinfónica de Albacete, Francisco Grau, también ha tenido su influencia.

No en vano, en este sentido Banderas explicaba al término del concierto que conoció al Grau “en la Semana Santa de , donde nos enganchamos a hablar de música; le dije que tenía algunas cosillas que me gustaría que escuchase, lo hizo… y me propuso arreglarlas para ser tocadas por ‘hombres reales’ (no por mis ‘hombres digitales’)”, sonreía.

“Una sensación muy hermosa”

Era, pues, la primera vez que escuchaba sus obras en directo y, pasado el momento, nos confesaba que la sensación que le recorrió el cuerpo fue “muy hermosa”. Recordó lo que le despierta la Semana Santa y explicaba que ha intentado “hacer marchas que se alejen del folklorismo y fueran en la onda de las que componía el director , de mucho empaque, sobrias…”.

Banderas admitía, además que “éste ha sido un año muy largo, con cuatro películas, tres comerciales… en el que he dado muchas vueltas al mundo”, por lo que _aterrizar en su tierra así “ha sido muy bonito, muy emocionante”.

Un homenaje muy especial

En el programa, un gesto emocionante brindado por el maestro Grau al interpretar una pieza muy especial para el malagueño: la obra ”Padre, pregúntale a la que el actor compuso al perder a su padre, hace ahora unos cinco años: “Se trata de una marcha que compuse 4 ó 5 días después de la muerte de mi padre –relató-; al principio iba a ser una capilla instrumental para 3 ó 4 instrumentos, pero después dla elevamos a marcha; es una marcha fúnebre que yo no sabía que iban a interpretar hoy… ha sido muy emocionante, es una de las piezas que se van a escuchar este año en las calles de Málaga”, avanzaba.

¿Nueva faceta?

Después de una más que aceptable acogida por parte del público asistente, nos preguntamos si quizás estamos ante el nacimiento de una nueva trayectoria para él como compositor. Banderas admitió no saberlo pero, “como buen anadaluz, la única certeza que tengo en la vida es la muerte y eso, en mi caso (soy muy optimista), me da más vida: tengo muchas inquietudes, hago muchas cosas porque sé que La Parka siempre está ahí… Desde luego no seré un profesional de la música, pero dejaré este legado para quien lo quiera usar y escuchar; no obstante, tampoco quiero decir que no a algo que me toca la fibra”, decía.

“Es un compositor que llega, tiene emoción”

La opinión del experto en la materia, fue fundamental. Francisco Grau estaba, si cabe, más emocionado con la experiencia que el propio Banderas (para el que todo fueron elogios): “Es un compositor fácil, que llega y tiene emoción -aseguraba-; por ejemplo, la última marcha suya que hemos interpretado es un marchón: o se toca bien, o no se puede tocar”, bendecía el maestro.

Éxito, por tanto, un la primera visita del actor (y ahora también compositor) Antonio Banderas a Albacete. Fue fugaz pero, visto lo visto (o, más bien, escuchado lo escuchado), su presencia por aquí en otras ocasiones… promete.