El último festejo de abono de la Feria Taurina de Albacete se celebraba fuera de las fechas habituales, al incluir en el cartel de este año una corrida Goyesca Mixta del III Centenario el día 9 de septiembre. Más de media plaza en la segunda y última novillada con picadores de la Feria albaceteña, en una tarde agradable en la que la afición disfrutó de una ejemplar ganadería y de unos novilleros muy toreros.

Seis impecables novillos-toros del hierro de Hermanos Martínez “Pedrés”, bien presentados, nobles, bravos, con trapío y seriedad, para los novilleros José María Arenas, y José Ignacio Rodríguez, el tercero y el quinto cuatreños.

El albaceteño José María Arenas regresaba un año más a la Feria de su tierra con 20 novilladas lidiadas y con nuevo apoderado. Con el que abría plaza, recibió al animal con una larga cambiada y un pase afarolado de rodillas, dejándolo en el caballo con una revolera por abajo.

Arenas demostró una interesante variedad con el capote, regalando a la afición una interesante serie de lopecinas rematadas con serpentina.

En el tercio de banderillas, el novillero local fue ovacionado por el público, destacando en el segundo par que colocó al violín. El de Munera demostró en todo momento su valentía y buena disposición delante del enemigo, brindando su faena al respetable.

José María Arenas comenzaba la faena de muleta de rodillas en el tercio, rematando la serie con un pase de pecho. Ya en los medios, destacó en el toreo a derechas, con dos buenas tandas y un circular. Con la zurda, el animal estuvo menos acertado en las embestidas. Manoletinas antes de entrar a matar, finalizando la faena con pinchazo y estocada. Aplausos para el novillo y oreja para el albaceteño, arropado por el cariño de sus paisanos en la vuelta al ruedo.

Con el segundo de su lote, Arenas vuelve a demostrar su amplio registro con el capote, recibiendo al cuarto de la tarde, con tres faroles rematados con una tijerilla.

Como viene siendo habitual en este novillero, el albaceteño estuvo sensacional con las banderillas, colocando el tercer par al violín. Una faena que Arenas brindó a sus profesores de la , y , antes de templar al animal con el capote de rodillas desde los medios.

Un novillo que embestía por los dos pitones, aplaudido en el arrastre, que le permitió lucirse sobre ambas manos, sobre todo en el toreo a derechas. Tras pinchazo y estocada atravesada, José María Arenas corta la segunda oreja de la tarde que le permite abrir la Puerta Grande de su tierra.

El ganador del certamen de Puerta Grande de este año, Cristian Escribano, se presentaba en la Feria de Albacete con un total de 20 novilladas lidiadas en la presente temporada, dejando una muy buena impresión en los tendidos.

Con el quinto de la tarde, un cuatreño complicado y peligroso, Escribano dejó ver el gran torero que lleva dentro. Valentía y arrojo no le faltaron al joven novillero, recibiendo al animal de rodillas en el tercio de capote con una serie de verónicas.

En el tercio de quites, cuando se disponía a llevarlo al caballo con un pase de frente por detrás, el novillo le juega una mala pasada y se lo lleva por delante, dándole una importante paliza sin tener que lamentar, por suerte, ninguna cornada.

A pesar de ello, Cristian Escribano inicia la faena de muleta dispuesto a firmar una gran actuación sin fallarle la firmeza en las manos en ningún momento, jugándose la vida en más de una ocasión delante de su oponente.

Valiente y decidido, realizó un pase cambiado por la espalda, destacando sobre todo en el toreo al natural. Con la derecha, el animal presentaba más complicaciones, sin embargo logró arrancarle unos interesantes pases.

Un novillero muy torero que se metió al público en el bolsillo, cortando dos orejas de peso tras una gran estocada. Una vez finalizada su actuación, Escribano no puede contener las lágrimas y comienza a llorar apoyado en el burladero. Visiblemente emocionado, dió la vuelta al ruedo ovacionado por una afición que difícilmente olvidará el día de su presentación en la Feria de Albacete.

Con el segundo de la tarde, un animal complicado que también denotaba peligro, Escribano saludaba por verónicas llevándose a su enemigo a los medios con una media, rematando la serie con una revolera.

Tras brindárselo al gran , comienza la faena de muleta a pies juntos, aprovechando su buen pitón derecho, demostrando una importante disposición y ambición.

Antes de entrar a matar, Escribano pierde una de sus zapatillas tras recibir un fuerte empujón del novillo. Descalzo sobre el albero, y tras sortear las dificultades que impuso el animal, finaliza su actuación con media y estocada, saludando tras aviso.

El albaceteño José Ignacio Rodríguez, en la primera Feria de su tierra, se presentaba ante sus paisanos seis meses después de cortar tres orejas en su debut con caballos en Casas Ibáñez, en el certamen Puerta Grande.

En el tercio de banderillas, se desmonteran tras sus destacables actuaciones y Alfredo Cervantes. Tras brindar el tercero de la tarde a la afición, Rodríguez lo recibe de muleta en los tercios, destacando sobre todo en el toreo a derechas, quedando desarmado en varias ocasiones ante un animal peligroso, con transmisión, presencia y trapío.

El albaceteño arriesgó mucho en una faena que fue de menos a más. A pesar de recibir un aviso, continuó con la faena de muleta, acabando con su oponente con una media y saludando a la afición tras petición minoritaria de oreja.

Nada más salir a la plaza el sexto de la tarde, el animal se parte el pitón derecho por la cepa al chocar contra un burladero. Ya con el sobrero, José Ignacio Rodríguez aprovecha el buen pitón derecho del animal en la faena de muleta, protagonizando un hecho anecdótico al coger sin que tocara el suelo, el trapo tras salir despedido por los aires.

Un novillo con muy mala idea que impidió al novillero lucirse como se merecía, recibiendo palmas por parte del respetable tras pinchazo, buena estocada y descabello.