El público demostró su malestar por la ausencia de Morante de la Puebla y por el ganado del encierro del quinto festejo de la Feria Taurina de Albacete, sobre todo en el paseíllo y al finalizar la corrida, con fuertes pitadas desde los tendidos.

Cinco toros de Juan Pedro Domecq y uno de la ganadería de José Luis Marca, lidiado en tercer lugar, para los diestros Manuel Jesús “El Cid”, Alejandro Talavante y el albaceteño Rubén Pinar, en sustitución de Morante de la Puebla, quien se presentaba como matador de toros un día antes de lo previsto en la Feria de su tierra, después de que el pasado año su apoderado y la empresa Serolo no llegaran a un acuerdo satisfactorio para las dos partes.

“El Cid” se mostraba entusiasmado con su vuelta a la Feria de Albacete, teniendo en cuenta que “aquí es donde he tenido uno de mis mayores triunfos en los inicios de mi carrera”, según señalaba a La Cerca Televisión. Sin embargo, finalmente se marchó de la plaza sin poder cortar oreja a ninguno de los toros de su lote.

Con el que abría plaza, un animal que llegó muy justo de fuezas a la faena de muleta y que recibió pitos en el arrastre, el sevillano destacó en el toreo al natural, rematando su actuación con una buena estocada que fue aplaudida en los tendidos. Según apuntaba, “creo que le he sacado todo lo que tenía a un toro que le ha faltado transmisión y raza”.

Con el cuarto de la tarde, el mejor del envío, tras brindar su faena a la afición, recibió una merecida ovación en el tercio de quites, arrancando la música por primera vez en la tarde.

Mucho más torero y valiente delante de su oponente, “El Cid” se sintió agusto con el segundo de su lote, aprovechando su buen pitón derecho, acortando cada vez más las distancias y adornando la fena con algún que otro molinete y circulares con la zurda que desataron las palmas entre el público.

A pesar de salvar la tarde, el sevillano perdió la posibilidad de cortar oreja en la plaza de Albacete al no tener suerte con los aceros. Pinchazo y estocada que le permitieron tan sólo saludar una calurosa ovación esde el tercio, mientras que otro ejemplar más de Juan Pedro Domecq recibía pitos en el arrastre.

Alejandro Talavante, todavía con algunos puntos de sutura para reforzar la herida después de la cogida sufrida en la Plaza de Palencia, regresaba a la Feria de Albacete dispuesto a triunfar, pero no pudo ser.

Con el segundo de la tarde, un toro protestado por la afición a su salida, Talavante no consiguió transmitir, destacando tan sólo algún pase suelto. “Le he visto virtudes, pero no he podido rematar”, añadía. Tras estocada y dos descabellos, el de Badajoz vió silenciada su faena, al igual que en el segundo de su lote.

Talavante tampoco pudo lucirse con el quinto de la tarde como le habría gustado, regalando tan sólo a la afición un par de tandas a derecha e izquierda, con pases por la espalda, buscando el aplauso con manoletinas y molinetes. Una actuación que fue silenciada tras aviso, al no estar nuevamente muy acertado con la espada.

El tercero de la tarde, de la ganadería de José Luis Marca, recibió una fuerte pitada incluso antes de salir a la plaza por su poco peso. El animal, que ofreció poco juego, impidió al diestro albaceteño Rubén Pinar conseguir algún trofeo en su presentación como matador de toros en la plaza de su tierra.

A pesar de que Pinar estuvo voluntarioso en todo momento, el público silenció su actuación tras pinchazo y estocada. En declaraciones a La Cerca Televisión, el albaceteño lamentaba que “aunque la afición ha estado muy receptiva, el toro se ha agarrado mucho al piso y no ha querido ir para delante”.

Pinar agradecía en declaraciones a La Cerca Televisión la oportunidad que Serolo le ha brindado de sustituir a Morante de la Puebla en una de las corridas de mayor tirón del cartel, convirtiéndose junto a Miguel Tendero, en los dos únicos toreros de la tierra que, hasta la fecha, lidiarán dos tardes en la Feria de Albacete de este año.

Con el que cerró plaza, Rubén Pinar logró ligar interesantes series por el pitón derecho, destacando un circular por delante y otro por detrás rematado en con un pase de pecho, que le hizo merecedor de una ovación por parte del respetable. Tras estocada y dos descabellos, el albaceteño se marchó de la plaza de su tierra escuchando palmas, con la esperanza de poder abrir la Puerta Grande de Albacete en su próxima cita en el coso albaceteño, con toros de la ganadería de Samuel Flores, ya que según apuntaba “tengo ganas de triunfar en mi tierra”.

Morante de la Puebla se cae del cartel

A pesar de la versión oficial del diestro sevillano, lo cierto es que la ausencia de Morante de la Puebla en uno de los carteles estrella de este año se ha puesto en entredicho, al considerar que los cambios producidos en la ganadería de Juan Pedro Domecq han sido el verdadero motivo y no la gastroenteritis que rezaba en el parte oficial. No hay que olvidar, que de los ocho toros presentados inicialmente por este hierro para Albacete, fueron rechazados seis ejemplares por falta de trapío.

A pesar de que finalmente se han traído más animales del campo para el encierro, el caso es que de los cinco lidiados, tan sólo el cuarto ordinario de lidia se ha salvado, sin olvidar que el tercero, perteneciente a la ganadería de José Luis Marca, siendo el único que se ha librado de los pitos en el arrastre.