José María Ronceo recibió ayer del alcalde de la ciudad un diploma de reconocimiento por toda una vida dedicada a la defensa de los derechos de los consumidores.

El acto tuvo lugar en el marco del Consejo Local de Consumo con la asistencia de representantes de los diversos grupos políticos del Ayuntamiento, de la y de asociaciones de consumidores y usuarios.

se refirió a Roncero como “un pionero en la defensa de los derechos de los consumidores, un histórico en las reivindicaciones sobre consumo y en el asociacionismo. Ya en 1984 creó la Unión de Consumidores El Molino, y desde entonces no ha dejado de ejercer esa labor representativa también a nivel regional y nacional”.

ha anunciado, a sus 77 años, que no seguirá al frente de los consumidores, y el alcalde cree que “merece todo nuestro respeto y reconocimiento por su trabajo desinteresado en defensa de los intereses de todos. Y además lo ha hecho con firmeza, por supuesto, pero también con lealtad hacia las diversas administraciones, porque nos une el interés de que la ley se cumpla, de que las normas y garantías que a todos nos amparan no se queden en papel mojado. Roncero es todo un ejemplo de compromiso personal, y por ello le doy las gracias como alcalde, pero sobre todo como ciudadano”.

El Consejo Local de Consumo también conoció la memoria de actuaciones de la al Consumidor. La concejala responsable del área, Rosa Gonzáles de la Aleja, dijo que “se trata de uno de los servicios más activos del Ayuntamiento, dedicada a la atención y tramitación de demandas de Consumo, así como la atención de consultas y los sistemas arbitrales”. Una decena de consumidores son atendidos de media en la OMIC a diario, con asuntos centrados en telefonía, suministros básicos (electricidad, luz y agua), servicios bancarios, seguros y compra on line.

La concejala ha querido resaltar la eficacia de las labores de mediación de la OMIC entre consumidores y empresas, pues su mediación es positiva entre el 70 y el 80% de los casos.

ha concluido que “en el Ayuntamiento tenemos claro que la defensa de los consumidores es una obligación de las instituciones, y además queremos hacerlo de la mano del movimiento asociativo, como se demuestra con la convocatoria anual de subvenciones para las asociaciones de defensa de los consumidores y usuarios”.