Salió cruz. El Alba dijo adiós a esta edición de la Copa del Rey desde el punto de penalti tras empatar durante el tiempo reglamentario y mantenerse la igualada en la prórroga.

El partido tuvo un claro dominador en cada mitad. El Alba salió más vivo y activo, presionando la salida del balón rival y combinando con los jugadores de banda. Tras varios acercamientos, fue Capezzi quien lo intentó con peligro por primera vez. El transalpino controló el balón en la frontal y propinó un potente disparo que se marchó desviado. Los manchegos seguían su hoja de ruta y, cuando parecía que el marcador no se movería antes del descanso, apareció Álvaro Jiménez. En el minuto 43 Castillo progresó con el cuero, asistió a Ojeda para que el canario disparase. Ese chut fue despejado por el portero, pero ahí estuvo Jiménez para anotar su primer gol de la temporada.

En la segunda mitad el dueño fue el conjunto local. Los ibicencos, empujados por la grada, luchaban por empatar y lo lograron en el minuto 65, cuando batió a Brazao. Tras ese gol, los nuestros se repusieron y tuvieron varias ocasiones de verdadero peligro, con Castillo como protagonista, para desequilibrar la balanza, pero sin suerte. Tampoco hubo goles en la prórroga, donde ambos equipos se mostraron más conservadores.

Con todo, se llegó a la tanda de penaltis, en la que los locales se mostraron más precisos, convirtiendo todos sus lanzamientos, mientras que el Alba marró pena máxima, cuando Olabe estrelló el cuero en el palo.

Fin de trayecto copero para un Alba que ahora focaliza todos sus sentidos en el crucial choque del próximo martes ante el Fuenlabrada, en el que será el primer choque de 2020 en el .