Según han informado los bomberos catalanes en un comunicado, han sido solicitados este domingo por la tarde por los servicios de emergencias de Castilla-La Mancha para reforzar el despliegue de medios que actúan en el incendio.

El fuego de yeste afecta una superficie superior a las 2.000 hectáreas y ha obligado a desalojar pedanías y aldeas.