bROTHERS iN bAND revive en The Very Best of dIRE sTRAITS lo mejor de la discografía de la banda de y recrea sus inolvidables directos, con una elegante y cuidada puesta en escena y una dirección musical especialmente diseñada para la ocasión, conformando así un show de tal nivel de recreación que ha sido elogiado y reconocido por Guy Fletcher (Teclista de dIRE sTRAITS y Mark Knopfler desde 1984) con estas palabras: “Creí que era una grabación nuestra”

dIRE sTRAITS es algo más que el nombre de un grupo, es una leyenda de la historia de la música moderna entre los años 1978 y 1992.

bROTHERS iN bAND está considerado como el mayor homenaje internacional a dIRE sTRAITS, un espectáculo de tal alto nivel que hasta el propio Guy Fletcher, teclista de dIRE sTRAITS, confundió con los originales.

Si la figura de Mark Knopfler ha sido fundamental en dIRE sTRAITS, lo mismo ocurre con Óscar Rosende en bROTHERS iN bAND. Su voz, su postura, sus gestos, su expresividad y sobre todo su espectacular forma de tocar la guitarra nos muestran al Mark Knopfler de una época pasada que ya no volverá, aquel que nos llevaba de la mano con melodias que pertenecen a la memoria colectiva, aquel que nos dejaba asombrados con la velocidad de sus manos y su tan personal forma de tocar la guitarra.

No menos importante es la espectacular banda que acompaña a Óscar Rosende, un grupo de músicos de primer nivel que recrean la misma formación con la que dIRE sTRAITS se despidió de los escenarios: guitarra rítmica, bajo eléctrico, dos teclistas, baterista, percusionista, saxofonista y el tan especial y característico Pedal Steel Guitar. 9 músicos repasando lo mejor de unas de las mejores bandas de rock de todos los tiempos.

The Very Best of dIRE sTRAITS revive lo mejor de la discografía de dIRE sTRAITS con una elegante y cuidada puesta en escena así como una dirección musical arreglada para la ocasión.

Una particular máquina del tiempo que a través de un seleccionado y cuidado repertorio de imperecederos temas, revive el ambiente mágico de aquellos inolvidables conciertos, cabalgando siempre sobre el sonido limpio y cristalino de Down to the Waterline, el antológico riff de Money For Nothing, y pasando por clásicos como Sultans of Swing, Telegraph Road, Romeo & Juliet, Tunnel of , Love Over Gold, So Far Away, Single Handed Sailor o Lady Writer en un show de casi tres horas de ensoñación, envueltos en un poderoso montaje de sonido e iluminación.