Tras su salida triunfal de la Plaza de Toros, a la que han llegado en caballo al rededor de las cinco de la tarde, , y se han preparado para el comienzo de la última gran cita antes del comienzo de su ardua noche de trabajo: la Cabalgata.

Rodeados de cientos de kilos de caramelos, de charangas y rondallas, y de decenas de formidables personajes, los tres Reyes Magos han recorrido las calles del centro de Albacete desde el Asilo de San Antón (donde han compartido también, instantes antes, entrañables momentos con quienes allí residen y les esperan cada año).

La Cabalgata ha contado este año con 13 movimientos, entre los que no ha faltado la tradicional estrella, los tronos de los Reyes Magos, carrozas, espectáculos de música y danza, y personajes infantiles, y 1.000 kilos de caramelos que han sido repartidos entre los asistentes.

Cinco rondallas situadas a lo largo del recorrido de la Cabalgata han amenizado el paseo de los hasta su llegada al Ayuntamiento, donde Sus Majestades han saludado desde el balcón a los niños y niñas allí presentes.

Una Plaza de Toros “abarrotá” recibía a los Reyes a su llegada a Albacete

A lomos de tres imponentes caballos han llegado Sus Majestades, arropados por miles de personas que se han reunido en la Plaza de Toros de la ciudad para vivir esta tarde especial

El espectáculo musical ‘El Cumple de Pocoyó’ ha sido el encargado de ambientar la Plaza de Toros desde primeras horas de la tarde en Albacete a la espera del momento más ansiado por las miles de personas allí presentes: la llegada de sus majestades, los Reyes Magos de Oriente que, tras saludar al público durante varios minutos, han proseguido su ruta visitando Asprona para, posteriormente, hacer lo propio en el Asilo de San Antón, desde donde ha partido la Cabalgata.

El calor de las miles de personas congregadas en la Plaza de Toros ha sido más que suficiente para combatir el frío del día más especial de la Navidad para los niños y niñas y, sobre todo, ha servido para recordar a Melchor, , en sólo unos segundos, por qué les encanta volver cada año a Albacete: porque el cariño que reciben aquí es impresionante.

Tras haber pasado toda la mañana recogiendo cartas de cientos de niños y mayores en el Ayuntamiento, al filo de las cinco de la tarde y a lomos de tres impresionantes caballos, han vuelto a escena los tres llegados desde el lejano Oriente, y la Plaza de Toros se ha colmado de gritos y saludos hacia cada uno de ellos, visiblemente emocionados.

Los Reyes Magos nos contaban que Albacete es especial e inolvidable para ellos y que siempre están deseando que llegue este día para regresar aquí; también nos han explicado que se someten a un intenso entrenamiento para estar totalmente preparados en un día tan intenso de trabajo para ellos como éste, y siempre contando con la inestimable colaboración de sus inseparables pajes.

Finalmente, han pedido a todos los niños y niñas que esta noche se acuesten pronto y que no se levanten de la cama hasta que sea de día y, a pesar de llevaban algo de carbón por si acaso, esperan que estas últimas horas antes de la noche mágica sirvan para que quien no ha sido tan bueno este año pueda enmendar sus fallos y haga que ese carbón vuelva a Oriente, junto a ellos.

Emociones a flor de piel ante los Magos y cartas muy especiales

Esos minutos en la Plaza de Toros sirven de veras para percibir cuán grande es la ilusión y el cariño que los niños y niñas de Albacete sienten por los Reyes Magos; algunos por los tres y otros por alguno en concreto, pero siempre capaces de desbordar hasta la más sincera de las emociones y agradecimientos de los más pequeños.