Carcelén vive las horas previas a su noche mágica. Mañana viernes noche, 23 de agosto, a las 23:00 horas celebra Los Montones y La Carrera de Las Antorchas, Fiesta declarada de Interés Turístico Regional.

Además en este 2019 se cumple el 246 aniversario de la declaración, por el Supremo Concejo de Castilla, de la Feria de Carcelén franca y libre de impuestos.

Carcelén goza de un importante potencial turístico. Un pueblo que incrementa año tras año su número de turistas. Cerca de 3000 personas lo han visitado en el último año y que se suman a los varios miles que se congregan cada noche del 23 de Agosto.

Carcelén es un pueblo por descubrir que además de un rico patrimonio:

• Arquitectónico, con su Castillo del Siglo XIV, su y su Ermita del Cristo de la Eras, sus lavaderos…

• Natural, con Peña Blanca, su Piedra del (reloj solar natural) , Peña Negra, Los Castillejos, Las Muelas y sus fuentes… Pinilla, Fuente Mayor, la Urriaga…..

• Se distingue por una seña de identidad, una tradición singular que, en una noche mágica, refleja el espíritu de los carceleneros. Un pueblo con una fuerza y un valor incalculables.

“Si cerramos los ojos parece un sueño en una noche de verano, una explosión de luz” explica la Alcaldesa M.ª , en representación del pueblo, que invita a imaginarlo y, dentro de unas horas, a vivirlo.

Es un espectáculo, una tradición singular que no deja indiferente a nadie. Los Montones y La Carrera de las Antorchas, donde la luz y el fuego se convierten en magia, son una explosión de color que, cada 23 de agosto a las 23 horas, se repite inexorablemente, como si de un conjuro se tratara. Peña Blanca se ilumina con tres enormes hogueras y lo hace frente a Peña Negra, en cuya ladera se descuelga Carcelén. Tres montones de leña que, desde tiempo inmemorial y con un origen, probablemente pagano, se encienden en lo alto del monte para dar comienzo a las fiestas en honor al de las Eras y de la Misericordia.

A partir de ese momento, los corredores y corredoras, portando luz y fuego, tras pasar por la Piedra del Mediodía (reloj solar natural), se abren camino en la noche cerrada e inician el descenso monte abajo hasta llegar a la Pilarica, donde se enciende la penúltima hoguera. Da así comienzo una carrera frenética y en la que las personas más jóvenes, se lanzan campo a través, desafiando los elementos. “Carcelén es fuerza, es coraje y valentía”. Sólo unos minutos son suficientes para que, tras recorrer el último tramo pasando entre antorchas a un lado y otro del paseo, donde la multitud les aclama, las y los jóvenes lleguen al pueblo, a los pies de la Ermita del Santo Cristo de las Eras (Siglos XVI-XVII). Y solo la primera persona en llegar, tiene el honor de prender el último montón de leña…

La muchedumbre saca al Cristo a hombros de una forma reverencial para que, en su presencia, se distinga a los ganadores de la Carrera de las Antorchas.

El hombre y la mujer más rápidos reciben sus trofeos: El Portador y La Portadora de Fuego. Dos esculturas, propiedad del pueblo, que los ganadores tienen el honor de recibir, para –si son de Carcelén- poderlas acoger durante todo un año en su casa. Sus nombres son grabados en las peanas que las soportan, quedando así sus nombres unidos a la Historia de Carcelén para siempre. Dos figuras emblemáticas que recuerdan al artista carcelenero, hijo predilecto de Carcelén, , que tanto trabajó para conservar la tradición de los Montones y potenciar la Carrera de Las Antorchas. Hoy se sentiría todavía más orgullo de su pueblo.

Tras un castillo de fuegos artificiales, todo el pueblo inicia una romería con el Santo Cristo a hombros, pasando a los pies del Castillo del Conde de Casal (Siglo XIV), hasta llegar a la Iglesia de San Andrés (Siglo XVIII), donde el Cristo permanecerá hasta el día 26 de agosto. Fecha en la que, también en romería, es trasladado de nuevo a la ermita para permanecer allí el resto del año; celosamente guardado bajo un velo y que sólo se descubre durante las novenas de mayo.

Varios miles de personas se congregan año tras año en el Chorrico, donde el pasado año se incorporó un mural de azulejo de 2,40 m x 1,20 m del artista francés Thomas Belin, vinculado a Carcelén, que ayuda a ilustrar durante todo el año a los visitantes y en él se dejará constancia de esta declaración de Los Montones y La Carrera de las Antorchas Fiesta de Interés Turístico Regional.

“Les esperamos en Carcelén siempre” -dice su Alcaldesa- y, particularmente, la noche del 23 de agosto, a las 23:00 horas donde de forma mágica podrán conocer sus señas de identidad como pueblo: la fuerza, el coraje y la valentía de un pueblo que mira al futuro con ilusión. Carcelén: Ven, disfruta y cuéntalo!