Cargos de Izquierda Unida, entre ellos un diputado del Congreso y dos ex coordinadores autonómicos, han suscrito un manifiesto en el que lamentan “falta de democracia interna” en la organización, acusan de “autoritarismo” a la dirección federal que encabeza y rechazan cualquier acción que pueda contribuir a la sumisión de IU respecto a otras formaciones aliadas como Podemos.

Entre los firmantes figura Ricardo Sixto, diputado en el Congreso, los ex coordinadores autonómicos Eberhard Grosske () y Glòria Marcos (Comunidad Valenciana), un miembro de la actual coordinadora federal () y un coordinador provincial (, de Albacete).

El manifiesto expresa preocupación por la situación de IU y lamenta “el papel que no está jugando” en la actualidad política para seguir representando a “la izquierda transformadora”, lo que achaca en primer lugar a “la delegación de una buena parte de la acción política e institucional en otras fuerzas políticas o en ámbitos informales de carácter cupular”.

A su juicio, el hecho de que IU sea minoritaria en el conjunto de Unidos Podemos “no debería impedir ser activos a la hora de incidir”. “Al no hacerlo así ponemos en solfa la necesidad de nuestra propia existencia, dejamos de aportar el fruto de nuestra experiencia y de nuestra cultura política”, añaden.

Otro motivo que advierten es el hecho de que la convergencia con otras fuerzas “se está reconvirtiendo en una negociación cupular con Podemos poco transparente y que, en el caso de las elecciones municipales y autonómicas, parece querer ignorar el carácter federal de IU y las competencias de las distintas federaciones en esta materia”.

Además, denuncian “la pobreza democrática del debate político interno y un autoritarismo creciente en la resolución de los conflictos internos o el burocratismo y la rigidez de los órganos de dirección; la actitud de partidos que forman parte de IU y que han vuelto a imponer la política de “brazo de madera” rechazada expresamente desde la III .

Critican en concreto “el autoritarismo de la dirección federal a la hora de resolver conflictos internos” y especialmente su intervención en la Comunidad Valenciana en favor de una de las candidaturas, lo que supone una “extralimitación” de funciones que “vulnera claramente los Estatutos federales y los de la federación valenciana”.

ACUSAN A GARZÓN DE BUSCAR UNA “ORGANIZACIÓN CENTRALISTA”

Los firmantes rechazan el último documento organizativo de la dirección federal, que en su opinión “pretende disolver la estructura federal de IU para convertirla en una organización centralista”, y reclaman al equipo de Garzón mecanismos de participación y respeto por las competencias y autonomía de las federaciones con vistas a las alianzas para las elecciones autonómicas y municipales de 2019.

Uno de los firmantes, Ricardo Sixto, cree que la actual dirección federal “pretende convertir IU en un grupo tuitero, destruyendo mecanismos de debate, de participación y de organización territorial”. “El modelo de IU se viene abajo con este peligrosísimo documento”, alerta.

La eurodiputada y miembro de la Ejecutiva de IU, , quien se enfrentó a Garzón en las últimas primarias, no firma el citado manifiesto pero sí ha mostrado sus críticas ante la propuesta impulsada por el coordinador federal para reformar la estructura de la organización.

Según ha explicado López en declaraciones a Europa Press, en su corriente no ven en esa propuesta de la dirección un riesgo de disolución, pero sí “un vaciamiento de IU como organización”, principalmente a nivel territorial pero también estatal. “Eso sí nos tiene preocupados”, ha reconocido.

Por ello, la eurodiputada pide mantener un debate “tranquilo” e “inteligente”, encaminado a “fortalecer” IU, y no a implantar el “centralismo” como forma de organización, mediante el “vaciamiento” de sus competencias.