dedica este año su habitual Campaña de Navidad a invitar a la ciudadanía a ser parte activa en la construcción de una sociedad más justa. Bajo el lema “SÉ PARTE de la solución contra la pobreza”, la Institución lanza un mensaje de esperanza y convoca a todos a ser parte de la acción de Cáritas contra la pobreza y la desigualdad. “Ser parte de Cáritas es un gesto de solidaridad que implica un profundo compromiso y una apuesta por una sociedad más justa”, asegura , directora de Cáritas Diocesana de Albacete. De hecho, uno de los principales objetivos de la campaña es movilizar la solidaridad económica del máximo número de personas para que se adhieran al compromiso y poder seguir construyendo oportunidades para las personas más vulnerables.

Cáritas quiere seguir fidelizando el apoyo de los muchos colaboradores que, bien de manera gratuita, como es el caso de los 1422 voluntarios, bien a través de la generosidad de los donantes, permiten desarrollar cada día sus programas de acción social para las personas empobrecidas. “Es una invitación a ser agente de escucha, acogida, acompañamiento y alivio de las personas y familias en riesgo de exclusión”. La directora de la Institución insiste en la importancia de que la sociedad siga colaborando con Cáritas pues solo así es posible proteger la dignidad y garantizar el acceso de las personas más vulnerables a los derechos humanos.

Analizando la realidad

Cáritas Diocesana de Albacete sigue trabajando con esfuerzo tratando de devolver la esperanza a las personas más vulnerables, y lo hace en un marco en el que ha sido necesario redoblar esfuerzos para poder dar una adecuada acogida y atención a todas las familias que se están viendo seriamente afectadas por la actual situación social y económica. La pretendida salida de la crisis se está quedando en el ámbito macroeconómico y no llega a las personas más vulnerables. Así lo asegura el secretario general de Cáritas Diocesana de Albacete, , quien ha desvelado que el 95% de los hogares que Cáritas atendió en Albacete está por debajo del umbral de la pobreza, de estos, el 70,8% sufre pobreza extrema.

Estos datos se basan en un estudio llevado a cabo por Cáritas Diocesana de Albacete a lo largo del este año 2017 a fin de conocer la realidad de las personas con las que trabaja y su capacidad para afrontar la situación en la que se encuentra, donde se desprende que el 20% de los hogares atendidos no cuentan con ingresos, y que de estos, casi la mitad han agotado sus subsidios y prestaciones.

Este estudio revela otra realidad que Cáritas lleva constando a lo largo de los últimos meses, y es que la situación de las personas más vulnerables, se ha cronificado, fruto también de la precarización del empleo, y es que el informe revela que casi el 33% por ciento de las personas atendidas por Cáritas Diocesana de Albacete, a través de los diferentes programas, son trabajadores pobres, que aunque tienen empleo, no pueden hacer frente a gastos como el pago de suministros o la alimentación. La mayoría trabajan en el empleo doméstico, la agricultura y la hostelería.

El informe pone de manifiesto también que una de las realidades más preocupantes es la de los hogares con menores, que cuentan con especial dificultad para poder pagar el refuerzo educativo, las actividades escolares o para ofrecer a los menores 5 comidas al día con pescado, carne frutas y verdura.

Apuesta por el Empleo, la Economía Social y la Atención Primaria

A lo largo de los 9 primeros meses de este año Cáritas Diocesana de Albacete ha atendido a través de sus diferentes programas, y las 64 Cáritas Parroquiales y las 5 Interparroquiales a 4.546 personas. De ellas más del 78 % son mujeres. En el conjunto de las acciones de lucha contra la pobreza desarrolladas durante estos meses sobresalen los esfuerzos destinados a Empleo y Economía Social y Atención Primaria, garantizando el acceso de las personas más vulnerables a derechos básicos como suministros, alimentación, vivienda, ropa, medicinas o higiene personal. Situaciones de precariedad que se alargan en el tiempo y que alcanzan a familias que especialmente vulnerables, monoparentales, con hijos y con un nivel de estudios muy deficiente.

Teniendo en cuenta esta radiografía, Cáritas Diocesana de Albacete insiste en la necesidad de seguir contando con la complicidad de la ciudadanía para poder seguir ofreciendo a las personas con las que trabajan un nuevo futuro con esperanza.