empleó este jueves la mayoría plenaria del PP para tumbar las alegaciones presentadas por la Mesa del Agua a un Plan del Júcar profundamente injusto y lesivo para los intereses de la ciudad de , rechazando la moción presentada, en este sentido, de forma conjunta por los grupos municipales del PSOE e IU.

El concejal del Grupo Municipal Socialista, responsable de la defensa de la moción, , se dirigió a la alcaldesa con el objetivo de que recapacitara sobre la importancia de que la ciudad se presentara unida en la defensa de sus intereses.

Para lo que, expuso, un requisito imprescindible era que los tres grupos municipales se mostrarán unidos. De ahí la importancia, subrayó, de apoyar y asumir las alegaciones confeccionadas por la Mesa del Agua, en la que están representados la , la Unión de Consumidores, las organizaciones agrarias UPA y ASAJA, los sindicatos CCOO y UGT, la Junta Central de Regantes de la Mancha Oriental, la UCLM, el sobre el Agua, PSOE e IU y expertos de reconocido prestigio en el ámbito de legislación hídrica.

Es decir, precisó, este órgano, de conformación heterogénea, representa a diferentes sectores y colectivos de la ciudad, unidos por un único interés, la defensa de los derechos de Albacete en la redacción del nuevo Plan del Júcar.

Por este motivo, durante la exposición de la moción, el concejal socialista ofreció en reiteradas ocasiones a Carmen Bayod que si para lograr el ejercicio de unidad necesario para dar la batalla en la definición del nuevo marco legal para el era necesario retirar la moción y sustituirla por una declaración institucional para apoyar las alegaciones de la Mesa del Agua no dudaría en hacerlo.

Toda vez que Carmen Bayod no recogió el guante y desechó esta posibilidad, Ramón Sotos defendió que las alegaciones parten de la motivación de que “Albacete necesita otro Plan del Júcar, pues este perjudica nuestro desarrollo sostenible”.

Un Plan con profundos desequilibrios territoriales

Entre los muchos defectos e injusticias que contempla el actual borrador del Plan del Júcar, “se trata de un marco legal muy desequilibrado territorialmente, pues no tiene en cuenta que el 75% del curso del río Júcar transita por Castilla-La Mancha y tan solo el 25% por la Comunidad Valenciana. No solo no se prima a nuestra Región en los órganos decisorios sobre la gestión del río, sino que resulta a la inversa. Todo el poder en los órganos de gobierno de la recae sobre la Comunidad Valenciana”, aseveró el edil socialista.

Sotos también argumentó que el nuevo marco legal “no es sostenible ni ambientalmente ni económicamente”. En lo que concierne a su sostenibilidad medioambiental, Sotos aludió a que debería garantizarse el caudal ecológico del río, incluso en tiempos de sequía, algo que no ocurre en el actual borrador.

Asimismo, Sotos abogó por la necesidad de que las actuaciones para prevenir las inundaciones que forman parte, en forma de de anexo, del Plan, deben adelantarse en el tiempo y figurar la financiación contemplada por el Estado para este fin; deben quedar incluidas todas las actuaciones previstas; y también debe incorporar la recuperación de todas las lagunas como balsas de laminación, una actuación que afectaría a las lagunas naturales de Acequión, El Salobral, Ojos de San Jorge, La Estacadilla, Vacas y otras de carácter artificial.

En lo que respecta a la insostenibilidad económica del proyecto, Ramón Sotos adujo que si el texto contempla unas reducciones de recursos subterráneos hasta el año 2027 del 20%, en compensación, la Mesa del Agua ha propuesto que, antes que los trasvases con destino a otras cuencas se pongan los medios para sustituir esa reducción de aguas subterráneas por aguas superficiales.

En este punto, el concejal del PSOE informó que en la última reunión de la Mesa del Agua se acordó solicitar a la la elaboración de un informe para analizar la repercusión económica y las pérdida de empleos que acarrearía la posible reducción de regadíos en los cultivos de Albacete, un municipio que en la actualidad posee 40.000 hectáreas de esta naturaleza, destinadas, primordialmente, a cultivos sociales, como son el ajo, la cebolla, otras verduras y hortalizas para congelado y la recuperación del azafrán.

A esto se suma, prosiguió, que “socialmente, representa un atropello el convenio de Alarcón, sobre todo tras la sentencia del que obliga a la ciudadanía de Albacete a pagar a los regantes valencianos por el agua que consumió del Júcar la ciudad en los años de sequía comprendidos en 2005 y 2008 un tarifa extraordinaria de 1.087.000 euros y que, ahora, el Plan del Júcar elevará al rango de Ley”.

De ahí que Ramos Sotos, como consensuó la Mesa del Agua, se mostrase partidario, y en este sentido instó al Equipo de , de solicitar la creación de un convenio entre Castilla-La Mancha y el resto de usuarios del río Júcar, que “nos garantice una reserva para abastecimiento y financiación para la sustitución de bombeos”, explicó Sotos, que añadió que, “paralelamente, debemos apostar por la negociación política para resolver la sentencia, buscando una vía que permita eximir a la ciudad del pago de ese millón de euros a los regantes valencianos”.

Por todo ello, el concejal socialista concluyó aseverando que “este Plan lo tenemos que parar, recuperando la unidad. Si Cospedal y Bayod lideran a la sociedad en Castilla-La Mancha y en Albacete y se oponen a este Plan, el no seguirá adelante con este Plan del Júcar tan negativo e injusto para Albacete y nuestra Región, por cuestiones territoriales, ambientales, sociales y económicas”.

Lamentablemente, las razones y argumentos expuestos por Ramón Sotos no evitaron que Carmen Bayod y sus concejales emplearan su mayoría plenaria para tumbar esta moción, en la que tan solo se instaba a la alcaldesa a hacer suyas las alegaciones elaboradas por la Mesa del Agua y a buscar una solución política que evite el injusto pago para la ciudad de más de un millón de euros a los regantes del Júcar. Lo que evidencia, concluyó Sotos, “que Cospedal y Bayod están más pendientes y preocupadas por el que por el Júcar, por sus intereses personales en , que no por la defensa de los intereses de los albaceteños y los castellano-manchegos”.