Antonio Belmonte, es un albaceteño de 15 años de edad al que, desde el jueves, 31 de marzo, muchos conocerán como ‘El solista de la Orquesta’. Será desde entonces cuando mucha más gente tenga el honor de conocer de cerca una historia tan especial como su protagonista; una historia de superación que, hasta el día 31, tan sólo ha conocido su entorno y, de modo más reciente, la Fundación Orange, que ha querido compartirla con todo el mundo… a través de la mirada (también especial) de Arantxa Echevarría, directora del documental ‘El solista de la Orquesta’. Una historia que (como todo lo que trasciende lo cotidiano), también tuvo un comienzo singular, que nosotros ‘aprovechamos’ como comienzo de esta ‘historia de nuestra noticia’.

“Hace dos años trajimos a dar un concierto a España a un chico inglés Derek Paravicini, uno de los pocos ‘savant’ que hay en el mundo, y es ciego y tiene autismo; dio un concierto en y Antonio y su familia fueron a verlo y, casualidades de la vida, salieron en una cadena de televisión nacional, lo vimos y lo localizamos… y descubrimos que ahí había una historia que contar, que él tenía un talento, y unos retos y dificultades que solucionó”, ha contado Manuel Gimeno, director general de la Fundación Orange.

Arantxa Echevarría era la encargada de comprobar que ‘había historia’ y de construirla, y así lo hizo: “Vinimos a visitar a la familia, les conocimos y vimos qué había y cuando el director general de la Fundación Orange me preguntó yo dije ‘hay una historia, hay una historia muy especial’ porque, aunque al principio no entendía muy bien (porque no había ninguna conexión…) de repente, cogió el instrumento, le vi en clase con el contrabajo y se transformó: de repente era todo concentración, postura, concepto… y dije ‘uy, pues sí que hay una historia…’; además, Mª José me empezó a mostrar vídeos (porque desde que Antonio tenía un año, ella comenzó a guardarlos y en ellos se ve, por ejemplo, el proceso de aprendizaje de Antonio…) y la historia me pedía a gritos que le hiciera caso”, ha explicado la directora.

Enseguida les presentaremos a la ‘Mª José’ a la que hace un instante se refería Arantxa (es otra de las que podríamos calificar como ‘actriz principal’ de esta historia real) pero antes, seguimos conociendo al protagonista: Antonio

“Antonio es un estudiante de 15 años; un estudiante de música en el Conservatorio Profesional de Música y , donde cursa 2º grado de Enseñanzas Profesionales en la Especialidad de Contrabajo. Antonio es un chico con capacidades diferentes: con 2 años de edad, Antonio fue diagnosticado con TEA y, desde muy corta edad, mostró una especial cualidad para las enseñanzas musicales: ‘oído absoluto’, una capacidad que posee uno de cada 10.000 ciudadanos… pero Antonio ante todo es un ejemplo claro de superación personal y académica; es el único caso documentado que con este grado de discapacidad ha llegado a un 2º grado de profesional en un Conservatorio público en España”, ha apuntado sobre él el director provincial de Educación, Cultura y Deportes de la JCCM en Albacete, .

El ‘oído absoluto’, o ‘la capacidad’ por la que luchar

Sabido ya mucho más de Antonio, nos detenemos en el concepto de ‘oído absoluto’: logra que con sólo escuchar una nota musical, Antonio sepa cuál es, lo que le da muchas ventajas a nivel musical con respecto a otros alumnos que no tienen esa cualidad. Fue a esa capacidad a la que los padres de Antonio Belmonte (Antonio y, ahora sí, Mª José) se aferraron para luchar; lo que ha permitido a Antonio seguir esforzándose y (sobre todo) disfrutando; lo que cambió la mentalidad de todo un de Música como el de , y lo que para todo su equipo de profesionales, se convirtió en un desafío:

“Sí que ha sido un reto, desde el principio; incluso al comienzo… yo pensaba que iba a ser imposible pero, poco a poco, fuimos encontrando soluciones, por ensayo y error; y gracias a la ayuda de su familia y de los profesores de apoyo, hemos ido consiguiendo que al final vaya para adelante… es verdad que se presentan dificultades, pero los objetivos que va cumpliendo con respecto al instrumento son iguales que los del resto de alumnos de su curso”, ha detallado José Francisco Giménez, profesor del y Velasco de Albacete.

Antonio no es, pues, un virtuoso ni un genio de la música pero (como dice uno de sus profesores) es alguien a quien, ni más ni menos, la música le proporciona alegría, convirtiéndose también su motivación y su fuerza. Antonio es ‘El Solista de la Orquesta’ pero Mª José, su , espera que esta historia sirva para que otras familias encuentren (ojalá) esa ‘capacidad’ por la que seguir avanzando.

Este jueves, 31 de marzo (y en doble sesión) cerca de 300 chicos y chicas de Albacete (y sus docentes) acudirán al preestreno de “El Solista de la Orquesta” y, entonces, conocerán a Antonio (quien, estén atentos, ha elaborado la banda sonora del documental). Será entonces cuando esos espectadores (y todos los que vengan después) comprobarán que este joven albaceteño de quince años diagnosticado a los dos con Trastorno de Espectro Autista no tiene voz propia (tal y como nosotros la conocemos), pero que no deja de decirnos cosas… a través de la música.