En 1990, Albacete acogía la VIII edición del Congreso Nacional de Cirugía Taurina. 20 años después, la ciudad vuelve a convertirse en la anfitriona de este encuentro, contando en esta ocasión con la participación de 150 congresistas y la presencia de los cirujanos de las Plazas de Toros más importantes de España y representantes de Francia y Portugal.

La inauguración oficial tuvo lugar en el Auditorio Municipal del Ayuntamiento de Albacete donde, además de dar la bienvenida a los congresistas, la Banda de Música de Pozohondo, titular de la Plaza de Toros de Albacete, ofreció un pequeño concierto a los asistentes.

En declaraciones al Grupo Multimedia de , el cirujano jefe del coso albaceteño, , máximo responsable de los actos organizados, explicaba la programación científica y social prevista para estos tres días.

Según señalaba, el XXVIII Congreso girará en torno a las tres mesas redondas que se celebrarán en el salón de actos de Caja Castilla-La Mancha. Los temas a tratar son “El manejo del anestésico y el control del dolor post operatorio en heridas por asta de toro”, “Profilaxis tromboembólica en heridas por asta de toro”, y “Presente y futuro de la cirugía taurina”.

Debido a la repercusión mediática, a la gravedad de la herida y a su rápida recuperación, la última cogida del diestro José Tomás centrará una de las mesas de debate de este encuentro nacional.

Durante el Congreso tendrán lugar pósters sobre temas concretos de cirugía taurina por parte de los asistentes, así como comunicaciones. Entre ellas, la del ganadero albaceteño Samuel Flores sobre “La crianza del toro bravo”.

Pascual González Masegosa hacía referencia al futuro de la cirugía taurina señalando que aunque no corre peligro en las Plazas de Toros importantes, lo más preocupante es la ausencia de profesionalización que existe en los cosos taurinos de pequeñas localidades, donde muchos empresarios prefieren ahorrarse dinero antes que ofrecer unas óptimas condiciones de asistencia médica a los toreros que acuden a la Plaza. En este sentido criticaba que “lo más lamentable es que muchos de estos empresarios han sido toreros”.

Ante esta situación, González Masegosa considera que los cirujanos de las Plazas de Toros deberían contar con un acreditación en la que su especialización quedara demostrada para garantizar la asistencia a las heridas que se produzcan durante los festejos taurinos.