El acto ha sido presentado por la directora del Conservatorio, Dolores Salinas, al que ha asistido en representación de la , el diputado provincial, , quien ha destacado el esfuerzo que supone para los alumnos una jornada lectiva doble por ese amor a la música.

Así mismo el diputado provincial subrayó la apuesta de la institución provincial por la cultura, las artes, la educación y la formación a través del Conservatorio, un centro en el que cada año aumenta progresivamente el número de alumnos que finalizan la titulación profesional y que en el pasado curso alcanzó la treintena.

Atienzar recordó que el Conservatorio cuenta actualmente con 550 alumnos y 60 profesores y en él se imparte formación de todas las familias de instrumentos y de danza, ofreciendo titulación elemental y profesional.

El diputado provincial agradeció al claustro de profesores y a los padres y madres el esfuerzo que realizan por cultivar un arte como la música que poco a poco ha ido perdiendo presencia en el currículo docente y que espera en el futuro recobre su influencia.

Por su parte la directora del Conservatorio, , dio la bienvenida al nuevo curso que comienza con la voluntad de seguir mejorando en torno a tres grandes objetivos: dotar de mayores estrategias al profesorado para impartir las enseñanzas musicales, conseguir que los alumnos consigan la mayor capacitación posible para enfrentarse a la sociedad del conocimiento y seguir ampliando los conocimientos en el área de las tecnologías de la información y la comunicación, potenciando el trabajo de investigación y la colaboración con otras instituciones.

Carmen Simón manifestó el orgullo compartido por los profesores y padres de contar para el concierto inaugural con dos ex alumnos del centro que durante diez años se han formado en el Conservatorio.

En el concierto de inauguración, en el que también colabora el AMPA del Conservatorio, se ha interpretado en la primera parte, por Juan José Lorenzo Egea, la fantasía cromática y fuga BWV 903 de J.S. Bach, la sonata nº 3 Op 58 de f. Chopin y Liebesfreud de Rachmaninov y en la segunda parte, por Juan José Lorenzo Egea, el Preludio y fuga nº 5 en Re M (Vol II) de J. S. Bach, la sonata nº 23 op 57 de L. V. Beethoven y El Albaicín y Lavapies de I. Albeniz.