La tercera de abono de este domingo, 10 de septiembre, de la Feria Taurina de Albacete, se saldó con dos puertas grandes, las de Diego Ventura y , mientras que el conquense Sergio Galán tuviera que hacerlo a pie, al no acertar a la primera con el rejón de muerte en el toro que abrió plaza.

Se lidiaron seis toros del hierro de Herederos de , procedencia Murube, encaste preferido para el toreo a caballo. La corrida estuvo bien presentada y el juego fue bueno en general, aunque alguno manseó de salida. La plaza se llenó en más de tres cuartos de su aforo, algo que viene sucediendo en los últimos años, habiendo desaparecido aquellos llenos de “no hay billetes” de antes.

Abrió plaza el conquense de Tarancón Sergio Galán, sin duda uno de los rejoneadores más ortodoxo en sus formas, realizando el toreo más puro a caballo del escalafón, que sorteó en primer lugar un toro que de salida tenía intención de irse, lo que se corrigió tras el rejón de castigo a lomos del caballo Amuleto, quedando muy franco y sin apretar a las cabalgaduras. Con ojeda llegó lo más templado y meritorio de la faena, un caballo luso árabe con el que llegó muy cerca al astado, dándole auténticos muletazos con la grupa. Un pinchazo antes del rejón trasero, dio paso a una escasa petición, recogiendo una ovación. En el cuarto, brilló especialmente con Apolo, un lusitano de pelo perla, muy vistoso, con el que puso banderillas a dos manos. Tras un pinchazo sin soltar y un rejón, cortó una oreja.

Diego Ventura fue el triunfador de la tarde. Una oreja cortó a su primer toro, un animal que no quiso coles de salida pero que fue metiendo en la faena, sobre todo con el temple que imprimió su estrella Nazarí, y que remató con la espectacularidad de Lío. Mató de un rejón contrario y paseó una oreja. El quinto de la tarde manseó de salida y embistió algo bruto, arreando cuando las monturas llegaban a su terreno. Hubo un momento clave, cuando alguien del tendido le recriminó la fuerza con que llevaba la cabezada su caballo Dólar, por lo que se la quitó y sin riendas puso un excelente par a dos manos, levantando a los espectadores. Un fulminante rejón arriba, dio paso a las dos orejas.

Leonardo Hernández entendió bien a su primer toro, alcanzando la mayor altura de la faena con Despacio, con el que puso dos pares de banderillas a dos manos, que mantuvo con las espectaculares evoluciones de Sarope. Cortó una oreja tras un rejón contrario. El sexto toro tuvo el defecto de desentenderse a menudo del jinete y su montura, por lo que tuvo que esforzarse llegándole mucho. Un quiebro espectacular con limpieza y riesgo a lomos de Verdí, pusieron altura a la faena, que remató de un rejón trasero y caído, consiguiendo la oreja que le permitió abandonar la plaza en hombros junto al portugués.

PUERTA GRANDE PARA DIEGO VENTURA Y LEANDRO HERNÁNDEZ

Fuente: - Cronista taurino