Fue el encargado de la citada finca, quien tras descubrir el material explosivo, y sin llegar a manipularlo, comunicó el hecho del hallazgo al teléfono de urgencias de la Guardia Civil, 062, ha informado la Delegación del Gobierno en un comunicado.

La zona del hallazgo quedó asegurada hasta la llegada de dos TEDAX del Grupo de Desactivación de Explosivos de la Guardia Civil de que habían sido alertados de la incidencia por los operadores de la Central Operativa de Servicios (COS), de la Benemérita albacetense.

La explosión controlada de los cohetes granífugos, realizada por los especialistas TEDAX, se llevó a cabo en un terreno cercano al lugar del hallazgo y apropiado para tal fin, utilizando para ello cargas controladas especiales al objeto de minimizar el impacto medioambiental.

Estos cohetes, fabricados hace más de 50 años y de apariencia exterior inofensiva, eran altamente peligrosos por su composición interna, disponiendo de una carga explosiva generalmente muy inestable a una incorrecta manipulación.