Según ha informado la Delegación del Gobierno en un comunicado, el pasado 16 de octubre fue denunciado el hurto por la propietaria de la vivienda donde estuvo trabajando en labores de limpieza.

Las investigaciones culminaron cuando se comprobó que la sospechosa había vendido las joyas sustraídas. Al haberse cumplido el plazo legal establecido para su fundición en locales del sector de la compraventa de oro, no ha sido posible la recuperación de las joyas.

Estas comprobaciones policiales llevaron a la posterior detención de la presunta autora de los hechos.