Tras las primeras gestiones policiales se pudo averiguar que, con esa tarjeta de crédito, se había efectuado varias compras en comercios, entre las que se había contratado un servicio de telefonía. Alcanzando el importe total más de 600 euros. La línea telefónica había sido contratada a nombre de la detenida, lo que permitió identificarla y detenerla.

El usuario contratado con la tarjeta falsa resultó ser el compañero sentimental de la detenida, ha informado la Delegación del en nota de prensa.

La víctima del delito había sido cliente de una empresa en la que trabajó el compañero sentimental de la detenida, por eso conocía sus datos, que aprovechó para la falsificación, efectuar las compras en comercios y afectar todos los pagos a la cuenta bancaria de su compañera, sin conocimiento de ella.

Por los hechos esclarecidos se procedió a la detención de J.P.C., que desvinculó a su pareja de los actos ilícitos.