“La vitalidad, la capacidad de conseguir cosas, esa alegría que transmiten… de que han venido a este mundo a hacer cosas bonitas, y yo creo que los arquetipos y las caras no sirven para nada; son personas que tienen mucha ilusión y alegran la vida de los que estamos cerca de ellos”, comienza contándonos , en el corazón mismo de este edificio cargado de vitalidad desde el que siempre nos recibe, rodeado de usuarios que, uno tras otro, no dejan de acercarse a saludarlo.

Una jornada de celebración propicia para “celebrar lo conseguido”

Formalmente, es la a Personas con Discapacidad Intelectual o del Desarrollo y sus Familias en la provincia de Albacete. Pero si les decimos ‘Asprona’ seguro que todas y cada una de las personas que puedan ver o leer esta pieza saben perfectamente no sólo de qué hablamos, sino que también saben perfectamente cómo trabaja y, dando un paso más allá, incluso nos atrevemos a aventurar que le tienen cariño. Y es que a se la quiere enormemente en Albacete. Y en ello tienen mucho que ver todos y cada uno de sus usuarios (los que lo son y los que lo fueron) y todos aquellos trabajadores y miembros de Juntas Directivas que, desde 1962 (y del primero al último), tanto han hecho por ir logrando poco a poco pero firmemente un gran objetivo común: “Mejorar la calidad de vida de las personas con cualquier tipo de discapacidad”, nos señala el presidente de Asprona.

Lucio asegura que “desde la fundación de esta Asociación (en el año ’62), hemos ido trabajando y estamos en una constante evolución; y hoy, en el año 2018, nuestra ilusión sigue siendo la misma: dar los apoyos necesarios para que estas personas consigan sus objetivos de vida”. Nos pone un nuevo ejemplo de este mismo año, el ‘servicio de capacitación’ con el que pretenden “sacar toda la capacidad que tiene cualquier persona con discapacidad, ponerla al servicio de la comunidad y prepararlos para que encajen dentro de lo que es una sociedad inclusiva, solidaria y justa”.

En la sombra de tiempos perversos queda el aislamiento y la estigmatización que muchas personas con Síndrome de Down se vieron obligadas a sufrir, injusta y neciamente. Ahora están en la luz porque ellos y ellas son la luz misma, y por necesario que sea seguir reivindicando muchas cuestiones que les son fundamentales, en una jornada marcada en el calendario como ésta, lo más importante es… celebrar lo conseguido:

“A mí me gustaría que en un futuro no hubiese días de personas con Síndrome de Down, ni días del padre, de la madre, o del niño o del mayor… porque todos esos ‘días’ suponen que algún déficit existe que lleva a mantenerlos en el calendario; no obstante, creo que lo mejor del día de celebración de hoy es ver lo que han conseguido estas personas que son necesarias en la sociedad y a las que se les valora la capacidad que tienen para hacer cosas”, explica Lucio.

Castilla-La Mancha, pionera en velar, con rango de ley, por las personas con discapacidad sin familia

Castilla-La Mancha será la primera Comunidad Autónoma en promulgar una ley de cuidado a personas con discapacidad sin familia, una ley pionera en nuestro país y que se ha consensuado con todo el tejido asociativo del tercer sector de la región:

“Yo creo que en Castilla-La Mancha teníamos una gran suerte porque las Fundaciones Tutelares (a las que yo pertenezco también como patrono de FUTUCAM) llevábamos mucho tiempo trabajando con las personas con discapacidad cuando están en situación de desamparo; y esta ley viene a reforzar, no a quitar nada, sino a complementar todo lo que existe; estamos contentos porque, además, es una ley muy sencilla que rompe con los arquetipos del pasado, también en la denominación de las personas con discapacidad (por ejemplo, ayer me molestaba muchísimo leer en un periódico de tirada nacional un titular que decía que el ponía una ley para mejorar la vida de los ‘discapacitados psíquicos’… y eso no es: son personas con discapacidad física, intelectual y sensorial); yo lo valoro muy positivamente porque, además, no es una ley que haya salido de la nada sino que ha sido consensuada con todos los estamentos del movimiento asociativo: se nos ha consultado en la redacción, en la letra, en cómo se debe decir… y considero que va a tener mucho éxito”, augura.

Un éxito, que ojalá, sirva de espejo (y pronto) para que otras Comunidades Autónomas apuesten igualmente por velar por aquellos que lo necesitan y por dar tranquilidad a esas personas del entorno cercano que se preguntan qué pasará con su familiar con discapacidad cuando ellas ya no estén.