Los restos pertenecen a personas fusiladas los días 13, 24 y 27 de julio de 1940 que pertenecían a diversos municipios de la provincia de como , y , así como de las provincias de , y Albacete.

Según la arqueóloga responsable de Cavea Patrimonio Cultural, Victoria Domínguez, “el objetivo es saber quiénes son estas personas, con sus nombres y apellidos para poder asignar los restos al familiar que las está buscando”.

Del mismo modo, ha explicado que estarán cavando durante tres meses y medio y que tendrán un laboratorio de campaña dentro del cementerio para que “a medida que se extraen los restos, se puedan realizar las muestras de ADN”. La arqueóloga ha incidido en que “es importante que el trabajo de exhumación y el estudio antropológico se hagan al mismo tiempo y se evite la contaminación de los restos”.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Víctimas del Franquismo de la Fosa 127, , confía en poder encontrar los restos de su abuelo y ha celebrado que “por fin haya habido voluntad política para que cada familia pueda recuperar los restos de sus familiares”.

“A mi abuela, que me crió, le prometí que sacaría a mi abuelo. Desde pequeño venía aquí con ella porque tenemos indicios, y nos hemos documentado sobre ello, que mi abuelo Antonio Alcácer, que era teniente alcalde de Manises, está enterrado aquí”, ha afirmado.

La responsable del área de Memoria Histórica de la Diputación, , ha asistido al inicio de esta intervención y ha incidido en que “la Diputación ha sido la primera administración valenciana que ha optado por hacer posible la realización de las exhumaciones”.

En este sentido, Pérez Garijo ha subrayado la “necesidad” de que “las familias puedan encontrar los restos de sus seres queridos, tras décadas de calvario esperando para poder hacerlo, y, de esta manera, contribuir a recuperar la dignidad del país”.

Además de las actuaciones que se están realizando en el cementerio de Paterna, también se han abierto más de una decena de nichos y fosas comunes mediante subvenciones de la Diputación en otras localidades de la provincia, como Ontinyent o Villanueva de .

Entre los años 2016 y 2018 la corporación provincial ha destinado 1.138.000 euros a exhumaciones y 225.000 euros a la retirada de placas, construcción de monolitos e identificación de lugares y edificios simbólicos. Con el presupuesto de 2019, que sobrepasa el millón y medio de euros, la Diputación asegura que “facilitará la exhumación de 750 cuerpos de personas represaliadas por la dictadura franquista”.