Los investigados habían reformado completamente las naves, instalando una compleja infraestructura arquitectónica y eléctrica para llevar a cabo, en su interior, todo el proceso de producción de marihuana, según ha informado la Policía Nacional en nota de prensa.

Durante los registros, los agentes localizaron a seis personas que residían en el interior de las naves en unas condiciones higiénicas precarias, sin documentación y sin la posibilidad de salir de ellas. Seis de los detenidos han ingresado en prisión.

La investigación se inició en marzo de este año gracias a la colaboración ciudadana a través de www.policia.es/colabora.php, que permite ponerse en contacto con la Policía Nacional para comunicar hechos o situaciones que pudieran dar inicio a investigaciones sobre actividades presuntamente delictivas. A través de este portal, los agentes recibieron informaciones de ciudadanos anónimos que denunciaban que se estaba cultivando marihuana en una nave del polígono industrial Campollano de Albacete.

Con las primeras pesquisas, los investigadores comprobaron la existencia de una nave industrial que había sido alquilada por varios ciudadanos británicos de origen oriental, lugar donde llevaban a cabo una supuesta actividad logística de almacenamiento de mercancías no perecederas. Sin embargo, tras varias gestiones policiales, descubrieron que se trataba de una “tapadera” ya que la nave únicamente era visitada con una periodicidad semanal, en horas nocturnas, por individuos orientales que permanecían en su interior un máximo de 10 minutos.

CULTIVO DE MARIHUANA

Con el avance de la investigación, los agentes localizaron otras dos naves industriales donde, al parecer, se estaba llevando a cabo el cultivo de marihuana. Ambas naves estaban ubicadas en Albacete; una de ellas se encontraba también en el polígono Campollano Norte mientras que la otra se situaba en el polígono industrial de Villarrobledo. Además observaron cómo los investigados acudían con frecuencia a diferentes supermercados donde adquirían grandes cantidades de comida que posteriormente introducían en las naves.

Los agentes constataron que en el interior de las naves se encontraban individuos residiendo a modo de cuidadores, realizando labores de conservación, mantenimiento, limpieza y recolección de la marihuana. Asimismo detectaron que algunos de los investigados, entre ellos los dos cabecillas, frecuentaban almacenes ‘grow shop’ en los que adquirían productos y efectos destinados al cultivo intensivo de marihuana en plantaciones ‘indoor’.

INCAUTADAS 3.200 PLANTAS DE MARIHUANA

Cuando los agentes han logrado ubicar los domicilios de residencia de los investigados y las naves industriales utilizadas para ejercer la actividad ilícita, llevaron a cabo el correspondiente dispositivo policial en el que participaron más de 30 agentes. Los investigadores han detenido a 12 personas —una en Los (Murcia), tres en Villarrobledo (Albacete) y ocho en Albacte capital— todos ellos de origen vietnamita.

Además se han practicado dos registros domiciliarios en las localidades de Albacete y Los Alcáceres (Murcia) y otros tres en las dos naves industriales del polígono industrial Campollano (Albacete) y en la nave de Villarrobledo (Albacete). En este último, la Policía Nacional ha contado con el apoyo de agentes de la Policía , sorprendiendo a tres individuos en el interior mientras llevaban a cabo labores de instalación y acondicionamiento de la nave, que estaba siendo preparada para albergar más de 6.000 plantas de marihuana.

En total, los agentes incautaron 3.234 plantas de marihuana, dos kilogramos de cogollos de marihuana y 5.295 euros en efectivo. Los investigadores han determinado que el destino de la marihuana era Reino Unido, país de nacionalidad y residencia de los dos cabecillas de criminal.

LOCALIZADOS SEIS INDIVIDUOS

En el interior de las naves, además de las plantas de marihuana y el material utilizado para su cultivo, los agentes han descubierto a seis ciudadanos vietnamitas, dos en cada nave, residiendo en ellas con unas condiciones higiénicas precarias y sin ningún tipo de documentación. Tampoco tenían la posibilidad de salir, ya que no disponían de llaves para abrir las puertas de las naves que se encontraban cerradas y únicamente eran abiertas por los miembros de la organización que les aprovisionaban de comida y de material para llevar a cabo el cultivo.

Los investigadores detectaron que las naves industriales habían sido completamente reformadas en su interior. La organización había instalado una compleja infraestructura, tanto arquitectónica como eléctrica, que permitía llevar a cabo múltiples producciones en diferentes habitáculos acondicionados para la producción de unas 200 plantas de marihuana cada uno de ellos. Además contaban con una habitación de secado y envasado por lo que completaban todo el proceso de producción.

Además, habían practicado enormes “butrones” y túneles en los suelos de las naves para acceder a la red eléctrica general, llevando a cabo una considerable defraudación de fluido eléctrico.