Las calles del centro de Albacete recrearán, hasta el próximo domingo, el ambiente de una época en la que los malabaristas, juglares y títeres daban vida a los pueblos, con el Mercado Medieval.

Al recorrer el entorno de la Plaza del Altozano y la Catedral, nos adentramos en esta ciudad medieval improvisada en la que predomina el olor a la diversidad gastronómica de las tabernas, que nos emplazan a degustar la cocina peninsular y de otros puntos de la geografía de la Edad Media.

Platos elaborados como antaño, de manera artesanal, que hacen las delicias de aquellos que buscan degustar los platos que no podían faltar en las mesas de esta época como pan elaborado en horno de leña o los famosos ‘bollos preñaos’ asturianos.

Y qué mejor forma de acompañar estos platos con bebidas típicas como la ‘hidromiel’, conocida como “la bebida de los dioses” que ya degustaban griegos, romanos, vikingos y bárbaros, y que hoy vuelve a estar presente en el Mercado Medieval.

Clave en la época medieval, también fueron las plantas medicinales que se presentaban como una especie de ‘poción mágica curativa’ y que a día de hoy continúan formando parte de nuestro recetario, al igual que las especias, ingredientes imprescindibles en la cocina de la Edad Media.

Oficios que han quedado en el olvido con el paso de los siglos, vuelven a salir de su escondite de manos de los maestros artesanos, que durante estos días muestran sus habilidades en orfebrería, metal e incluso en el arte floral.

Y los más pequeños dejarán a un lado los juegos modernos para volver al pasado y disfrutar de los más populares, en su mayoría elaborados con madera, disfrutando también de talleres infantiles o espectáculos de títeres dispuestos a divertir al público con sus historias y leyendas.

El dinamismo de la ciudad se intensifica con el Mercado Medieval, constituyendo una iniciativa que genera beneficios por el volumen de público participante, apostando por sectores tan importantes como la artesanía y la gastronomía, no sólo para los comerciantes visitantes, sino también para los albaceteños.