El portavoz del PP en la Diputación y alcalde de Peñas de San Pedro, Antonio Serrano, acompañado por los alcaldes de Pozohondo, Amparo Núñez, y de Alcadozo, Ángel Alfaro, han presentado este lunes una moción por la que se pide el respaldo del Pleno de la Diputación para eximir a estos Ayuntamientos del pago de las obras de conexión del abastecimiento de agua de distintos municipios de la provincia con la ETAP de Albacete.

En concreto, la pide a Peñas de San Pedro, Alcadozo y Pozohondo el pago de casi 9 millones de euros: 2,7 millones, 3,4 millones y 2,5 millones, respectivamente, en los próximos 25 años. Para el año 2009 ya tienen que abonar cantidades que oscilan entre los 100.000 y los 136.000 euros.

Los tres alcaldes consideran que estas cantidades están fuera de sus posibilidades económicas, al tratarse de municipios pequeños de entre 600 y 1.800 habitantes, mucho más cuando se trata de unas obras de abastecimiento de agua potable que ninguno de estos Ayuntamientos ha solicitado, por lo que no han participado a través de convenio administrativo alguno.

El portavoz ‘popular’ en la Diputación de Albacete lamentó la opacidad de la Confederación Hidrográfica del Júcar “que sólo se comunica con nosotros a través del Boletín Oficial y que, para empezar, no respeta la autonomía de las Corporaciones Locales, atentando así contra la estabilidad presupuestaria de nuestros Ayuntamientos”.

Antonio Serrano se preguntó dónde quedaba en este caso el principio de solidaridad entre las Administraciones “si los Ayuntamientos tenemos que pagar el cien por cien de las obras con cantidades que no podemos asumir”. Apeló al sentido institucional de la Diputación para que haga de mediadora ante una Confederación Hidrográfica “que parece estar por encima del bien del mal”.

Los alcaldes se temen que si sus alegaciones que han presentado este mismo mes de septiembre no llegan a prosperar, el Gobierno de la nación pueda detraer estas cantidades de los fondos que llegan a los Ayuntamientos “lo que sería un auténtico desastre para nuestros vecinos”.

El alcalde de Alcadozo, Ángel Alfaro, se preguntó “cómo puede asumir un pueblo en el que el día a día lo hacen 450 vecinos una factura de 3,7 millones de euros, y de qué manera, sin proyecto alguno, se trasvasa agua de la Confederación del Júcar a la cuenca del Segura al que pertenece su término municipal”.

Los tres alcaldes confiaron en obtener el respaldo unánime del Pleno de la Diputación Provincial. De hecho, la alcaldesa de Pozohondo, Amparo Núñez, informó que ya en este Consistorio tiene el respaldo de todos los grupos políticos, independientes y socialistas incluidos.