El escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso , recoge que los hechos ocurrieron en el domicilio familiar, en , en hora no determinada pero anterior a las 19.00 horas del 28 de febrero de 2011.

El acusado, mayor de edad, mientras su pareja se encontraba fuera del citado domicilio, actuó de manera irreflexiva y cogió a su hijo, de menos de dos meses de edad, y lo zarandeó fuertemente.

A consecuencia de los hechos relatados, el bebé sufrió hemorragia intracraneal, edema cerebral difuso en hemisferio derecho y lesiones hemorrágicas, que requirieron para su curación y establización tratamiento médico/quirúrgico posterior.

El tratamiento consistió en cuidados intensivos, oftalmología, neuropediatría infantil y rehabilitación, y el tiempo de curación de esas lesiones fue de 304 días, de los cuales 18 fueron de estancia hospitalaria y 286 impeditivos.

Al pequeño le han quedado como secuelas monoparesia de miembro superor grave y un perjuicio estético importante, por lo que requiere, por tiempo indefinido, de una atención médica continuada para conseguir la mejor adaptación posible a la nueva situación funcional, ya que supone un porcentaje de discapacidad de 49% y un grado de minusvalía física moderado.