El tira y afloja entre la Administración regional y los farmacéuticos de Castilla-La Mancha no cesa. Desesperados por una situación que les ha llevado al endeudamiento, este colectivo de profesionales decidió el pasado jueves día 11 cerrar sus establecimientos como llamada de atención al Gobierno castellano-manchego. La respuesta del Ejecutivo regional no se hizo esperar y los farmacéuticos que se acogieron a este cierre se enfrentan a sanciones de entre 3.000 y 15.000 euros fruto de la aplicación de la ley que regula el funcionamiento de este servicio.

Hoy, la presidenta regional de los farmacéuticos, , ha mostrado su “total apoyo y respeto” a todos aquellos que decidieron cerrar sus farmacias, asegurando que se trata de una decisión adoptada tras dos meses y medio de dispensación “responsable”. Consciente de que la Administración “está en su derecho” de aplicar la ley, quien también es presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete recuerda que esa misma regulación es la que permite también que haya farmacias en todos los rincones de la geografía regional. En este sentido, ha comentado que en el caso de Albacete el 99,9 por ciento de la población tiene una farmacia en su municipio.

En un afán por ensalzar la labor que desempeña este colectivo, Rosa López ha querido repasar el funcionamiento del sistema farmacéutico en nuestro país, asegurando que a través de un concierto con la Administración “nos obligamos” a dispensar medicamentos que prescriben los médicos, en el caso que nos ocupa, del (SESCAM). Una labor que pasa, en primer lugar, por la dispensación y atención farmacéutica que, según López, consiste en atender al paciente en educación sanitaria, informarle sobre interacciones de medicamentos, complicaciones por efectos secundarios, aclarar si ya está tomando el mismo medicamento porque se le ha prescrito bajo otra marca, procurar que no se lleve otro medicamento si ya lo tiene en casa y hacerle recomendaciones sobre la gestión de los medicamentos caducados.

Más allá del trato al paciente, la presidenta regional de los farmacéuticos ha hecho un recorrido por todas las responsabilidades que asumen y que suponen un gasto añadido. “Nosotros no recargamos el precio del medicamento por llevarlo hasta el último rincón, nosotros no recargamos el precio del medicamento por hacer una dispensación y una atención farmacéutica, sin embargo, trabajamos”.

Asimismo, López ha comentado que hay una autorización del para quitarle el precio a las cajas de los medicamentos. Más allá de ser una idea de los propios farmacéuticos para evitar que se sepa el precio real del medicamento, López ha explicado que se trata de todo lo contrario. “Significa que la industria ha obtenido el beneficio de no marcar las cajas de los medicamentos y al no estarlo cuando tenemos que proceder a devolverlos por distintas cuestiones no podemos hacerlo, no se nos acepta esa devolución, luego quitar el precio a las cajas de los medicamentos no nos favorece en nada”, defiende López.

Empleos directos e indirectos

Por otra parte, López ha asegurado que se trata de la pescadilla que se muerde la cola. Si la Administración no les paga las recetas, ellos no pueden pagar a sus proveedores ni distribuidores ni estos a su vez a la industria farmacéutica, lo que complica el funcionamiento de un sistema “muy bien valorado” por los usuarios y de gran calidad, pues cada farmacia atiende a un ratio pequeño de ciudadanos. En este sentido, Rosa López no ha querido dejar pasar la oportunidad de recordar que 4.000 familias castellano-manchegas viven directamente de los beneficios de la oficina de farmacia sin olvidar la gran cantidad de puestos de trabajo que genera la distribución e industria farmacéutica.

Ante esta situación, el consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, propuso como solución financiera el anticipo de facturas con un coste “muy razonable” y con la simple garantía de la propia receta. Una medida que desde el Colegio califican de “emergencia”, ya que consideran que recurrir a líneas de crédito “no puede ser la solución global al problema”. En este sentido, López ha anunciado que se mantienen las conversaciones con Globalcaja, pero también con otras entidades financieras y, al parecer, una de ellas ya ha presentado “posibilidades” más ventajosas para este colectivo. Sin embargo, López ha preferido no decir de qué Caja se trata a la espera de que sea la entidad quien comunique la noticia a los farmacéuticos.

Asimismo, la presidenta autonómica de este colectivo, quien considera que la situación “se ha crispado mucho” y las relaciones se han “endurecido”, se ha mostrado optimista ante la llegada de una posible solución por parte de la Junta esta misma semana. De no llegar y ante nuevos cierres del sector, López ha asegurado que se respetará lo que se decida en las asambleas de los distintos colegios de la región.