El portavoz de Ganemos Albacete, Álvaro Peñarrubia, ha denunciado que después de tres años y medio del actual mandato más los cuatro años de la corporación anterior la concejala de , Rosa González de la Aleja, no ha hecho nada al respecto, mientras el número de palomas sigue creciendo y con ellas las molestias que ocasionan.

Según ha informado en nota de prensa Ganemos, Peñarrubia ha recordado que lo único que se ha hecho es elaborar un informe en 2016 en donde se hizo un diagnóstico del problema y se proponía realizar un plan integral que contempla medidas a corto, medio y largo plazo. “Un año después se contrató a una empresa para que hiciera otro informe, que además de coincidir en el diagnóstico que ya conocíamos propuso también una serie de medidas. Se hicieron además una serie de capturas pero que no han servido para nada”, ha condenado.

De igual modo, el edil ha criticado que en este contrato también se incluía hacer un díptico informativo dirigido a la ciudadanía con una serie de recomendaciones —como por ejemplo no alimentar a las palomas—. “Pero ese díptico no ha llegado a ver la luz pese a que se pagó”.

“Nos preguntamos en qué está la concejala de Medio Ambiente para no poder atender este asunto: Estará en el contrato de parques y jardines que lleva cuatro años sin adjudicarse y fuera de prórrogas; estará en el servicio de préstamo de bici que por su falta de previsión va a estar seis meses interrumpido; estará en la solución para que el servicio de recogida de animales abandonados se garantice 24 horas después de que la ha renunciado a hacerlo; estará en el plan de calidad del aire que pese a haber dinero en el EDUSI ni está ni se le espera; estará en los mercados de Carretas y de Villacerrada que se están apagando poco a poco. Quizá esté presentando carteles de actividades que organizan otros porque esas son sus únicas apariciones públicas”, ha criticado.

Frente a esta pasividad del PP, desde Ganemos proponen medidas que pasan por controlar que se cierren los edificios abandonados o en obras para impedir que se conviertan en palomares; crear palomares ecológicos y controlados donde el pienso que se les da como alimento sirva para esterilizar a las palomas y contribuir así a frenar la natalidad; informar a la ciudadanía para que nos las alimenten o para que no las maten a perdigonazos; y eliminar los grandes comederos que las palomas encuentran en los silos de cereales próximos al casco urbano, donde hay grandes explanadas de cereales que no están cubiertas y a las que las aves acuden a comer.