Si por algo se han caracterizado los 100 primeros días de gobierno del Grupo Popular con el alcalde al frente han sido por la inacción. En este tiempo se han limitado a ejecutar medidas cuya tramitación venía del anterior mandato, sin salirse del rumbo marcado por un plan de ajuste heredado y antisocial.

La política continuista de la que ha hecho gala el equipo de gobierno en estos primeros 100 días contradice a todas luces sus declaraciones de intenciones de gobernar desde el diálogo y contando con el resto de grupos municipales, olvidando que imponer su criterio tiene los días contados. Javier Cuenca no ha tomado conciencia de que gobernar en minoría implica pactar con la oposición (plural y mayoritaria en el ) y que tiene que cambiar sus políticas.

En cuanto al talante y actitud, el respeto a la voluntad del Pleno, representante legítimo de la ciudadanía y máximo órgano del Ayuntamiento, se demuestra acatando sus acuerdos y no saltándoselos en cuanto tiene ocasión. El alcalde se niega a asumir la aritmética fruto de la composición de la Corporación y así lo ha dejado patente al desoír el mandato del Pleno en relación al Plan del Júcar y votar en contra de lo que se aprobó de forma mayoritaria. El alcalde necesita una cura de realidad y de humildad.

El alcalde no puede decir lo que no es: es rotundamente falso que esté preparando un presupuesto consensuado para 2016. A la oposición ni siquiera se nos ha informado del calendario que el equipo de gobierno maneja para su aprobación, pero le recordamos que para sacar adelante los presupuestos deberá incluir en ellos las consignaciones necesarias para acometer las actuaciones que se deriven de las propuestas del resto de grupos municipales, algunas de ellas ya aprobadas.

Labor de control y actitud propositiva

La inacción a la que nos hemos referido al principio contrasta con la actividad que ha llevado a cabo el Grupo municipal de Albacete, y que compagina el sacar adelante sus propuestas programáticas con una labor de control que hasta la fecha ha demostrado ser responsable, constructiva y rigurosa.

En estos tres primeros meses hemos destapado el cierre de Matadero municipal que el PP mantenía oculto; hemos pedido mayor diligencia en la resolución de uno de los contratos más importantes del Ayuntamiento, como es el de recogida de basura y limpieza viaria y que quedó desierto; hemos denunciado y exigido que se depuren responsabilidades en relación a las incidencias registradas en el concierto de ; hemos recuperado la presencia de los grupos políticos en las mesas de contratación en aras de una mayor transparencia; hemos propuesto un paquete de medidas para la Semana de la Movilidad que han sido ignoradas; hemos denunciado el perjuicio que para las arcas municipales están suponiendo los despidos declarados improcedentes por los tribunales de justicia…

Respecto a la cultura democrática y Participación ciudadana, solicitamos que se agilizara la constitución y convocatorias de los consejos sectoriales, si bien a fecha de hoy la mayoría sigue sin constituirse; y hemos propuesto que se abra el debate mediante una consulta ciudadana del posible cambio de las fechas de Feria.

La corrección de desigualdades y nuestra apuesta por una ciudad inclusiva e integradora se ha plasmado por ejemplo en conseguir la rectificación de la decisión de crear una doble red de escuelas de verano; en denunciar la sustracción de fondos del plan Urbanitas para la pasarela ciclista; en defender una ciudad libre de desahucios y garantizar el derecho a la vivienda…

En materia de dinamización económica les hemos trasladado nuestra preocupación por el hecho de que sigan apostando por el modelo del ladrillo, defendiendo desde Ganemos un modelo económico alternativo que explore nuevas vías para la creación de empleo. Y como medida inmediata seguimos reclamando un plan de choque para la creación de puestos de trabajo destinado a estas personas en exclusión laboral

En conclusión, creemos que desde Ganemos Albacete se está realizando una labor de oposición seria y propositiva y es por ello que exigimos al alcalde que cumpla los acuerdos, que impulse los mecanismos de participación y que gobierne para la mayoría, lo que ineludiblemente pasa por corregir las políticas que fueron desautorizadas en las urnas, en los tribunales y que tampoco avalan los datos del paro en nuestra ciudad.