La concejal popular en el Ayuntamiento de , , ha realizado unas declaraciones respecto al equipo de gobierno local, que se autoproclamó “gobierno con alma”, pero ha diferido al respecto, pues “a día de hoy sus representantes se encuentran en los despachos incapaces de defender los derechos de los más vulnerables de la localidad”.

Cristina García ha señalado que el gobierno socialista de la localidad “en temas de dependencia ha defraudado a todo ese colectivo y les ha roto sus expectativas de mejora”.

Ha explicado la edil popular que en la actualidad hay más de 13.000 dependientes en la región, existiendo un 70% más de dependientes que en mayo de 2015 que no reciben atención teniendo reconocido ese derecho. Por ello, y en alusión a su autoproclamación de “gente con alma”, dice Cristina García que el colectivo de la dependencia los está empezando a denominar como “gente sin alma”.

En cuanto al Pacto por la dependencia que firmó el gobierno socialista, ha dicho García que “lo tiró a la basura en cuanto cogieron los sillones de los despachos, y ello ha dado lugar a que a día de hoy sean más de 5.500 los expedientes de personas en situación precaria e incluso de abandono, pendientes de valoración, que sean más de 4.600 personas las que han fallecido esperando la prestación a la que tenían derecho, y que haya más de 13.000 personas dependientes que no son atendidas, teniendo reconocido su derecho”.

Hablando de los presupuestos, ha indicado el recorte que se ha realizado en este tema, que ya en 2016 fue de 34 millones de euros para la dependencia, cifra que cada vez se recorta más, “pero sí se han aumentado las partidas para asesores, las subidas de impuestos a los ciudadanos.”

Ha dicho García que “estos presupuestos no recogen los gastos en farmacia, pañales, empapadores de los niños dependientes, que es un gasto irrisorio y miserable, que daría un gran respiro a esas familias”.

Tampoco aparece partida para enfermedades raras, “a pesar de haber sido una promesa del gobierno socialista y de que el haya aportado para las comunidades un millón de euros, que prefieren gastar en asesores”, dice Cristina García, para la que está claro que las prioridades del gobierno socialista son menos presupuestos en sanidad, educación y servicios sociales, y más en asesores y privilegios.

Todo eso lo ha trasladado a la población de Villarrobledo, donde hay más de 30 personas en lista de espera para acceder al servicio de ayuda a domicilio, o donde los dependientes de Grado I y II están sin servicio, tardando más de 10 meses en resolver un expediente, ocho meses para valorar, otros dos para que te concedan el tipo de servicio, y después de esto no hay disponibilidad de servicio, “algo que nunca había pasado y que es histórico, ni en los peores años de crisis económica que vivió el gobierno de Cospedal”, ha aclarado García.

Añade Cristina García que “este gobierno sin alma está incumpliendo todas sus promesas y sus plazos, pues según la ley los expedientes tendrían que estar resueltos en seis meses, y están dando lugar en nuestra localidad a que el paciente fallezca antes de que vengan a valorarlo, llegando incluso los herederos a tener que reclamar con carácter retroactivo las ayudas del paciente fallecido, algo extremadamente vergonzoso”.

“Mientras tanto –ha dicho la concejal popular- el alcalde socialista y su concejal de Bienestar Social no están haciendo nada, solo mantener su sillón y seguir con sus fiestas, motivo por el cual me uno a mi compañera Belén Torres para pedir la dimisión de la concejal de Bienestar Social, , la cual se dedica a no hacer nada, a ocultar informes que debería presentar en las pertinentes comisiones, simplemente por el hecho de crear dudas de ciertos temas y dedicarse a decir las verdades solo a medias”.

Para finalizar ha querido aclarar unas afirmaciones hechas por la citada concejal en rueda de prensa, en las que dijo que “yo no voté a favor de los convenios de , lo que hizo fue abstenerme, pues considero que podrían ser mejorables, y que lo que tiene que hacer es realizar bien su trabajo y velar por el bienestar de los ciudadanos, exigiendo a sus altos jefes, esos que tampoco tienen alma, que le ayuden a solucionar el problema de dependencia que tiene en la localidad, que se preocupe por su trabajo, que tiene mucho tajo”.