Toros de la ganadería de “Martelilla” y uno de “Casa de los toreros”, el que abría plaza, para los diestros Juan Bautista, el albaceteño Antón Cortés, y César Jiménez en el cuarto festejo de abono de la Feria Taurina de Albacete con tres cuartos de entrada.

El triunfador indiscutible de la tarde fue el diestro madrileño César Jiménez, quien un año más regresaba al coso albaceteño dispuesto a regalar a la afición grandes faenas, y vaya si lo hizo, perfilándose como posible sustituto de en una de las dos tardes que tenía contratadas en la Feria de Albacete.

El diestro madrileño conectó desde el primer momento con el público, demostrando su ambición, motivación y buen hacer con el primero de su lote, sin duda el mejor toro de todo el envío, recibiendo una merecida ovación en el tercio del quites.

César Jiménez hizo gala de su toreo elegante y valiente, enloqueciendo a la afición al iniciar la faena de muleta de rodillas en el tercio, para continuar brillando con luz propia sobre ambas manos en los medios.

No cabe ninguna duda de que el diestro madrileño se sentía como en casa en el coso albaceteño, realizando gran parte de la faena descalzo, muy torero. Tras una gran estocada, César Jiménez cortaba una merecidísima oreja tras su lección magistral. Aplausos para el toro en el arrastre y ovación para el madrileño en su vuelta al ruedo.

Con el sexto de la tarde, tampoco defraudó con el capote, desmonterándose Victor Hugo Saugar y Jesús Arruga tras el segundo y tercer par de banderillas. En la faena de muleta, también descalzo, César Jiménez estuvo sublime con la derecha, aprovechando de manera magistral el buen pitón derecho del animal. El diestro madrileño remató su actuación con una gran estocada, cortando una oreja al segundo de su lote y abriendo la Puerta Grande de Albacete.

Juan Bautista no estaba anunciado en la Feria Taurina de Albacete desde el pasado 2007, y aunque su objetivo era el de conseguir importantes triunfos, en esta ocasión tampoco pudo ser.

El triunfador de Las Ventas de este año abría plaza con el único toro de la ganadería “Casa de los toreros” del encierro. Un animal que no transmitía y cabeceaba en exceso, impidiendo al diestro francés lucirse con el primero de su lote. A pesar de ello, el toro estuvo por encima del torero, quien no logró conectar con la afición, destacando tan sólo algún pase suelto. Tras pinchazo y estocada tendida, Juan Bautista vió silenciada su actuación.

En el segundo de su lote, Curro Robles se desmonteró tras el tercer par de banderillas, recibiendo una calurosa ovación por parte de la afición. En la faena de muleta, una vez más el diestro galo no tuvo suerte con su oponente, finalizando su actuación con pitos en el tendido tras una estocada.

Antón Cortés tampoco pudo conseguir ningún trofeo en la plaza de su tierra. Con el segundo de la tarde, un animal noble que no terminaba de embestir, destacó sobre todo en el toreo al natural, rematando las series con pases de pecho que arrancaron la música y los aplausos en el tendido.

Sin embargo, a pesar de la voluntad del diestro albaceteño, tras pinchazo y estocada, recibió pitos tras su actuación, mientras que el toro fue aplaudido en el arrastre.

El segundo de su lote, de nombre “Hundidor”, volvió a los corrales tras ser protestado por el público en el tercio de quites. Con el sobrero, Antón Cortés no termino de verlo claro ni de acoplarse con el toro, viendo silenciada su faena tras una gran estocada.

La corrida finalizaba con pitos en los tendidos para Juan Bautista y Antón Cortés al abandonar la plaza.