El Seminario se ha desarrollado en , en el , Innovació i Recursos per al professorat (Cefire), ha tenido una duración de 3 horas y ha contado con la asistencia de responsables de 15 colegios e institutos valencianos que desean iniciar un proceso de sostenibilidad educativa basada en la metodología de Agenda 21 Escolar.

Según ha informado la Diputación de Albacete en nota de prensa, en el año 2018, esta misma metodología de Agenda 21 Escolar fue seleccionada por la Delegación Española de la Unesco para representar a España en el Premio Japón de Sostenibilidad Educativa.

La invitación se ha producido en el marco de EsenRed (la Red de Redes de Centros Educativos hacia la sostenibilidad en España), donde se dan cita redes de centros educativos de diversos puntos del país y de la que el forma parte desde hace 7 años. La Comunidad Valenciana es una de las últimas comunidades autónomas en sumarse y se ha fijado en la experiencia de Albacete para iniciar sus procesos de sostenibilidad escolar.

La metodología seguida en este ‘modelo albaceteño’ busca beneficios en tres aspectos fundamentales. La innovación educativa, proponiendo una enseñanza basada en contextos reales de aprendizaje.

La participación de la comunidad educativa, creando un integrado por familias, docentes, personal no docente, administración y alumnado que toma las decisiones sobre el camino que debe seguir el centro para concienciarse y generar el menor impacto posible en el entorno.

Y la mejora de la sostenibilidad, provocando cambios muy significativos en los colegios e institutos en temas tan sensibles como la contaminación acústica, los residuos, la convivencia y la energía.

EL ENGRANAJE DE LA CADENA EDUCATIVA

La forma de trabajar que emplean comienza con la selección del tema a abordar por parte de la comunidad educativa en un curso concreto y dentro de los que el Grupo de Trabajo Provincial de Agenda 21 Escolar de Albacete tiene desarrollados.

Después, los alumnos, ayudados por los docentes y sus familias, realizan una serie de actividades de diagnóstico que han sido desarrolladas por el Grupo de Trabajo Provincial. Son muy prácticas y, en ellas, los alumnos se meten en el papel de ‘detectives’ para llegar a conclusiones sobre cómo está su centro educativo dependiendo de la temática que hayan elegido.

En tercer lugar, se elabora un plan de acción por parte del alumnado para solucionar los problemas que hayan detectado en el diagnóstico y a partir de propuestas de acción que deben ser consensuadas con los adultos. Por último, se evalúan las actuaciones por la comunidad educativa.

Transversalmente a estas cuatro fases, en Albacete se cuenta con el llamado Comité de Sostenibilidad, piedra angular de todo el proceso, y que está conformado por representantes de todos los colectivos. Se reúne cuatro veces durante el curso educativo para dar cuenta de esos pasos previos.

Dicha conformación y dinamización de los es, sin duda, lo que más ha interesado a los asistentes a este Seminario, debido a la dificultad que conlleva crear una comisión de trabajo en los centros educativos que aúne los intereses de las familias, el profesorado y el alumnado.