Según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa, cuando los agentes de la Benemérita albaceteña prestaban servicio de seguridad ciudadana por la carretera A-32, dentro del término municipal albacetense observaron la presencia de dos personas, a escasa distancia de la vía de comunicación, realizando extraños movimientos e intentando ocultarse entre la maleza.

En el momento de ser identificadas, una de estas personas sacó del bolsillo de su cazadora tres jilgueros que puso en libertad delante de los agentes, teniendo otro en la mano con un esparto impregnado de pegamento. A escasos metros se localizó otra de estas aves, un puñado de pipas de girasol en el suelo y junto a él un jilguero atado en forma de reclamo.

Estos espartos impregnados de liga o pegamento también se encontraban, a modo de cerca, en dos charcos de agua donde se hallaba atrapado otro ejemplar de jilguero, y a pocos metros una jaula de pequeñas dimensiones con otra ave similar en su interior.

Estos cinco ejemplares de jilguero, tras la limpieza del pegamento que tenían en patas y plumaje, han sido puestos en libertad en el mismo lugar donde habían sido capturados y en presencia del autor de las capturas.

Las aves liberadas no encuentran incluidas entre las especies cazables, por lo que gozan de un régimen de protección genérico en consonancia con la Directiva Aves 2009/147/CE, la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y Biodiversidad, así como las diferentes normativas de caza de las Comunidades Autónomas.