La figura de Unidad Asociada fue creada por el CSIC en el año 1993 como instrumento de colaboración científica y coordinación con entidades públicas y privadas, sin ánimo de lucro, en la búsqueda del fomento y la transferencia de la ciencia y la tecnología. Con la nueva atribución concedida a la Unidad de Historia de la Ciencia-Estudios Sociales de la Medicina la UCLM busca incrementar su colaboración y relación con el CSIC, tanto en materia de investigación como en la formación de jóvenes investigadores, ha informado la Universidad en nota de prensa.

La Unidad de Historia de la Ciencia-Estudios Sociales de la Medicina, con sede en la y en el en Discapacidades Neurológicas, está integrada por los investigadores José Martínez-Pérez (responsable principal), y Salvador Cayuela Sánchez.

Desde sus inicios desarrolla una línea continuada de trabajo, apoyada por diferentes proyectos de financiación pública de carácter nacional y regional sobre el modo en que la enfermedad y la medicina operan como factores moduladores del fenómeno de la discapacidad.

El trabajo de esta Unidad ha conectado con el que viene desarrollando desde hace décadas el grupo de investigadores adscritos al , a través del cual se ha establecido la colaboración. La labor de los investigadores de este último ente, conformado por , Miguel Ángel Puig Samper, , Francisco Pelayo y , ha sido relevante en el análisis de las dinámicas de intercambio entre ciencia y sociedad y, de manera significativa, del papel de la medicina como factor condicionante de los procesos de marginación. Su labor ha sido por ello, no sólo un referente de primer orden para la tarea investigadora del grupo de la UCLM, sino que ha servido también para generar vínculos de colaboración desde hace años.

En la actualidad, investigadores de ambas instituciones están trabajando dentro de diferentes proyectos subvencionados en un ámbito temático y temporal similar, por lo que cabe esperar que sus trabajos sobre el papel de la medicina durante el tardo Franquismo y la Transición en la configuración de las políticas relacionadas con la discapacidad y la enfermedad mental, y de las reacciones sociales asociadas con ello, se vean facilitadas y estimuladas.

La nueva estructura va a representar una manera de impulsar las posibilidades de mejorar el trabajo de ambos grupos a través de la solicitud de proyectos, de la celebración de seminarios y coloquios organizados conjuntamente y de facilitar intercambios de los investigadores.