El acusado se encontraba en las dependencias policiales a la espera de ser sometido a una prueba de alcoholemia, y estaba custodiado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

En un momento, el procesado pidió ser trasladado a un cuarto de aseo y, tras hacer uso del mismo, al salir de los servicios y sin mediar palabra, se abalanzó sobre uno de los agentes de y le lanzó un cabezazo, que el agente esquivó.

Ante su agresividad, el agente tuvo que reducir al acusado, que opuso resistencia a la actuación policial, y llegó incluso a amenazar al policía: “Hoy vas de uniforme pero mañana no y te voy a matar”, le espetó al agente, según la Fiscalía.